Fuente: New York Time
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Avión fumigando cultivos de algodón
cerca de Clarksdale, Missoury, foto de Spencer Tirey Nota de la Redacción de aunmas: Acerca del temor a la Guerra
Bacteriológica, John Butler en su reciente libro “Forensic DNA Typing”, dice
que si bien las armas bacteriológicas son terribles son difíciles de manejar.
Por ejemplo, para diseminar gérmenes del Ántrax con un avión de fumigación,
los terroristas tendrían que superar escollos de todo tipo clasificados en
Tecnológicos, Científicos y Operacionales.
El polvo de gérmenes El ántrax seco tiene un mayor alcance que la variedad
húmeda, pero es mucho más difícil de hacer. Ya sea húmedo o seco, las
partículas de ántrax son de un tamaño microscópico, alrededor de una
centésima del espesor de un cabello humano, penetrando profundamente en los
pulmones, donde deben acumularse de 8.000 a 10.000 gérmenes para dar inicio a
una infección letal.
En la figura, se muestra el tamaño que deben tener las partículas para
poder alojarse en: la faringe, en la tráquea, en los bronquios y en los
alvéolos. El estado de los gérmenes De todas las variedades de ántrax, los
terroristas deberían seleccionar y cultivar unas pocas variedades letales.
Luego, el frágil bicho debería ser cuidadosamente manipulado en esporas, todo
un proceso ingenioso de alta tecnología.
En la figura de arriba se aprecian las esporas en
racimos, con una magnificación de 200 veces. Tamaño del “rociado”
Los aparatos de fumigación usualmente dispersan el
líquido con inyectores que producen grandes gotas que caen fácilmente. Los
terroristas deberían adaptar esos inyectores a fin de producir una niebla
extremadamente fina.
Por ejemplo arriba se aprecia un camión de fumigación
antimosquitos para prevenir el Virus del Nilo del Oeste. El problema del calor urbano y de los
vientos
Las ciudades generan usualmente calor y corrientes de
aire que transportan a los gérmenes en el aire, diluyendo las nubes de
microbios. A su vez, los vientos cambiantes pueden desviar al ataque de su
blanco específico.
Arriba se ve una la aparición de focos
calientes en Sacramento, California. |