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Escena del
Cairo Antiguo
·
Al-Andalus
·
Ser
Árabe
·
Ser Musulmán
·
La Mujer Árabe
Arabismo e hispanismo
Por Olga
CONNOR, Redactora de Letras y Arte del Miami Herald en Español
Publicado en tres fines de semana: Hemeroteca Miami
Herald 14,
21
y 28
de Octubre del 2001.
Nota de la R: Nos
hemos permitido presentar éste tema a través del hermoso “tour” intelectual
de Olga CONNOR, que además de periodista es una excelente escritora. Le hemos
agregado a las citas sus correspondientes hipervínculos. Hemos agregado
también notas y comentarios de nuestro equipo de redacción en color azul.
Al-Andalus
La civilización española que heredamos los hispanos del
continente americano es el resultado de la mezcla de tres culturas:
cristiana, árabe y judía.
Nota de la R: Ver Al Andalus. Al-Andalus fue una civilización que irradió
una personalidad propia tanto para Occidente como para Oriente. Olvidada
después de su esplendor, tanto por Europa como por el universo Musulmán,
parecería una bella leyenda que no hubiera pertenecido a ninguno de los dos
mundos. En ese sitio de describen las etapas cruciales de sus ocho siglos de
existencia:
Nuestro primer encuentro con lo arábigo es el idioma
español, en el que se encuentran unos 5,000 vocablos de ese origen,
especialmente, muchos de los que comienzan con la sílaba ``al'', el artículo
árabe, como almohada, alcázar, alféizar, alcahuete, alcalde, albañil
(al-bani-l) o constructor, y almirante, cuyo origen es Amir al Bahar, o
príncipe del mar, capitán de barco. Y cuando decimos Ojalá estamos invocando
el nombre de Alá o Dios, o que lo quiera Alá (Insh- Allah). Son palabras
concernientes a todos los aspectos de la vida. Hasta del amor, como el
concepto de ``celoso''. Pero también del mundo científico, como algoritmo,
que viene de Alkhwarizmi, nombre de un matemático árabe de la España del
siglo X, y álgebra, del árabe al yabra, la reducción. Los números son
arábigos, y el concepto de alquimia procede del árabe, lengua semita como el
hebreo.
Nota de la R: Ver el
“Patrimonio Lingüístico de origen árabe en el idioma español”, de Verde Islam. Ver la
cuna hispanomusulmana de las primeras “nanas”. Extraemos de ese sitio el
siguiente comentario alusivo a la influencia árabe en el habla hispana:
La visión del mundo que el Islam, a través de la Lengua Árabe del Corán,
estableció en Al Andalus, afectó no sólo a los musulmanes sino a todos los
habitantes de la Península. La huella de esa forma de vivir que fue la norma
durante casi un milenio no pudo borrarse tan fácilmente como pretendieron
algunos. Teniendo en cuenta la diferencia de nivel cultural entre cristianos
y musulmanes durante la Edad Media, resulta lógico pensar que las palabras
que expresaban determinadas técnicas, objetos y situaciones que no existían
entre los cristianos, fuesen asimiladas por éstos directamente, ya que no
podían ser traducidas.
Esa pervivencia de las palabras árabes en el castellano puede darnos
además una idea precisa de la situación cultural de ambos pueblos. Los
musulmanes enseñaron mucho a los cristianos de Al Andalus. Como reconoce el
mismo Menéndez Pidal: "nos enseñaron a proteger bien la hueste con
atalayas, a enviar delante de ella algaradas, a guiarla con buenos adalides,
a vigilar el campamento con robdas o rondas, a dar rebato en el enemigo
descuidado."
La superioridad cultural de los
musulmanes hizo que se
impusieran términos jurídicos que no tenían correspondencia en las
estructuras sociales de los cristianos como alcalde, alguacil, zalmedina,
almojarife, albacea, etc. Formas comerciales como almacén, almoneda, quilate,
arroba, quintal, azumbre, almudes, cahices y fanegas.
La transmisión de técnicas y oficios es patente en alfarero, albéitar,
albañil o alarifes que construían alcantarillas.
La superior agricultura impuso el albaricoque, la alcachofa, la acelga,
la algarroba, la naranja y el limón, que regaban con agua extraída mediante
norias de las algibes y albercas, y conducida a los campos y vergeles por
excelentes acequias de albañilería.
En la garganta de los andaluces contemporáneos resuena todavía el eco de
la Lengua Árabe. La misma h aspirada que sustituye en el habla a la h, como
en hondo, o la s como j en sepia>jibia.
Nota
de la R: Ver nombres árabes, masculinos y femeninos en Islam.org
Un segundo encuentro con los árabes ha sido a través de
los cuentos, especialmente, de Las mil y una noches, trofeo maravilloso de la
imaginación, modelo esencial de la literatura de todos los tiempos, que casi
todos hemos leído en adaptación para niños, como La lámpara de Aladino, Los
viajes de Simbad y Alí Babá y los 40 ladrones.
Cuentos árabes reproducidos en castellano han sido
terreno de cultivo para escritores como Jorge Luis Borges, quien imitó en El
brujo postergado un cuento de uno de los libros más extraordinarios del
Medioevo, el Libro de los Exemplos del Conde Lucanor o Libro de Patronio, de
1335.
Los árabes desarrollaron en la España de los siglos
VIII al XV, una cultura mucho más avanzada que la del resto de Europa, en
medicina, arquitectura, filosofía y literatura. Las maravillas de edificios:
la Mezquita de Córdoba, La Alhambra, el Generalife y el Alcázar de Sevilla,
son monumentos de la creatividad artística y el gusto por los placeres de la
vida que gozaron los árabes en 800 años de vida en Al Andalús por todo el sur
de España, hoy Andalucía.
Dos subculturas intermedias alternaron con la cristiana
y la mora: la mudéjar y la mozárabe. El mudéjar fue el estilo de la escritura
o las artes entre los cristianos influidos por los musulmanes que vivieron
entre ellos, que se puede observar en algunos de los poemas del Arcipreste de
Hita, del siglo XIV. Mozárabe era la influencia del mundo romance (por ser de
las lenguas románicas) dentro del árabe, como las jarchas, versos cortos que
los cristianos que vivían en Andalucía escribían en árabe, pero con sonido y
significado de español antiguo, llamado visigodo. Otro tanto hacían los
judíos hispanizados que copiaban en caracteres hebreos poemas en el romance
primitivo que se hablaba en los siglos VIII y IX.
Dos siglos después, los árabes de Al Andalús
producirían una poesía extraordinaria que se basaba en teorías sufíes, sobre
un amor imposible y extasiante, que más tarde pasaría a la Navarra, y de ahí
a la corte de la Provenza, a través de los trovadores, lo que dio en llamarse
amor cortés. Sería la base del drama de amor prohibido de La Celestina, y del
amor caballeresco del Amadís de Gaula, la extraordinaria lírica de Dante,
Petrarca, Garcilaso de la Vega y, por extensión, de los místicos, como San
Juan de la Cruz, que derivaron de esta poesía toda la fraseología típica de
un amor exquisito y espiritual.
Hay más. Si no hubiera sido por las traducciones al
latín de la Escuela de Traductores de Toledo, en el siglo XII, de los libros
clásicos de los griegos, primero al árabe y luego al latín, como Plotino,
Platón y Aristóteles, y de sus propias teorías matemáticas, químicas y
astronómicas, que circularon por toda la Europa medieval, no se hubiera dado
el Renacimiento.
Al mismo tiempo, ya los príncipes de Asturias, y luego
la cuña castellana y de Aragón, avanzaban hacia Al Andalús en nombre de
Santiago Apóstol y arrancaban poco a poco los dominios de los árabes, que
habían descansado en sus jardines de juegos de agua del Generalife y sus
naranjales y olivares, disfrutando de las exquisitas tardes de siesta en
medio de los calores del verano en Córdoba. El terrible desierto les
esperaría, como bien dice el actor Alec Guinnes en la película Lawrence of
Arabia, y por siglos añorarían los bellos huertos de Andalucía.
Nota de la R: Boabdil, Abu Abd Allah, capituló ante los
Reyes Católicos, entregándoles Granada, poco antes del Viaje de Colón, el 25
de Noviembre de 1941, quién lamentándose ante la
pérdida de Granada, según la leyenda, debe afrontar la crítica durísima de su
madre quien le dice:
¡Llora como mujer
lo que no supiste defender como hombre.

La rendición de Boabdil “El Moro” ante Los
Reyes Católicos
Nota de la R: Ver el esplendor de esa época dorada del
Islamismo en Europa en los sitios:
·
Almanzor (Al Mansur)
El Moro
·
La Conquista de Granada, teatralización de la
pérdida de Granada ante los Almorávides
Ejemplo de esa poesía épica y romántica de esa época:
ROMANCE DE
ABENAMAR
Y EL REY
DON JUAN
(Anónimo)
"Abenámar, Abenámar,
moro de la morería,
el día que tú naciste
grandes señales había.
Estaba la mar en calma,
la luna estaba crecida;
moro que en tal signo nace,
no debe decir mentira".
Allí respondiera el moro,
bien oiríis lo que decía:
"No os la diré, señor,
aunque me cueste la vida,
porque soy hijo de un moro
y una cristiana cautiva.
Siendo yo niño y muchacho
mi padre me lo decía,
que mentira no dijese,
que era grande villanía.
Por tanto, pregunta, rey,
que la verdad te diría".
"Yo te agradezco, Abenámar,
aquesta tu cortesía.
¿Qué castillos son aquéllos?
Altos son y relucÌan".
La Alhambra era, señor,
y la otra, la mezquita;
los otros, los Alijares,
labrados a maravilla.
El moro que los labraba
cien doblas ganaba al día
y el día que no los labra
otras tantas se perdía.
El otro es Generalife,
huerta que par no tenía;
el otro, Torres Bermejas,
castillo de gran valía".
Allí habló el rey Don Juan,
bien oiréis lo que decÌa:
"Si tú quisieras, Granada,
contigo me casaría;
dárete en arras y dote
a Córdoba y a Sevilla".
"Casada soy, rey Don Juan,
casada soy, que no viuda.
El moro que a mí me tiene
muy grande bien me quería".
Ser Árabe
Ese gran imperio de la
cultura árabe en España y su influencia en el resto de Europa, se debió a la
unificación por el Islam. Lo que antes había sido una serie de tribus, en el
siglo VII se había convertido en una cultura, que conquistó en poco tiempo a
España como uno de sus principales territorios. No sería el único. El entramaje
con muchas otras culturas hace que el árabe sea lenguaje nativo de 22 países
hoy día. Como lenguaje nacional de 22 países, el árabe une hoy día a una gran
zona del planeta.
Es el idioma en el que se comunican diariamente los 280
millones de habitantes que residen en los países árabes, tal como el español
nos une a todos los países de Hispanoamérica.
Sayed Omran,
profesor de Árabe
y Estudios Islámicos en la Universidad de Villanova, Filadelfia,
Pensilvania, aclara que ``ser árabe es, por definición, alguien que habla el
árabe para comunicarse diariamente''.
Esto sucede en Egipto, Arabia Saudita, Siria, Libia,
Kuwait, Yemen, Marruecos y otros 16 países del Cercano Oriente, en el norte
de África y la península arábiga.
Omran comenta que es cierto que hay dialectos en los
países en que se habla el árabe, pero lo importante es que el lenguaje de los
periódicos y de los libros, de los documentos oficiales y de los ciudadanos
en general es el árabe.
Esa es la razón por la cual en estos días hemos podido
ver una cadena de televisión en Yemen que comunica a todos estos países. Sus
computadoras reproducen en un programa de caracteres árabes, de derecha a
izquierda, el lenguaje de sus redactores, aun cuando los teclados a veces
tengan las letras latinas.
Ser Musulmán
Ser musulmán no es igual que ser árabe. Y viceversa,
ser árabe no significa ser musulmán. Hay árabes cristianos, como los coptos
en Egipto y comunidades de cristianos en Líbano y Siria. De hecho, hay
congregaciones judías en países árabes, dice Omran, quien insiste en la
tolerancia del Islam.
Los países del Medio Oriente, Turquía, Irán, Pakistán,
Afganistán, y muchos del sureste de Asia, como Indonesia y Malasia, no son
árabes, pero sí islámicos. Según Omran, un musulmán es alguien que cree en el
Corán.
La Organización de la Conferencia Islámica tuvo un
congreso recientemente, que tuvo difusión amplia en la TV, en el que se
reunieron representantes de 56 países, donde viven 1.2 mil millones de
musulmanes que no hablan el mismo idioma.
Omran explica que, aunque no hablen la misma lengua,
los musulmanes usan versos del Corán para rezar, por lo que el árabe es
lenguaje de oración, al igual que el latín lo era en la liturgia católica
antes del Concilio Vaticano II.
En ese sentido, está en los labios de esos miles de
millones de musulmanes, por lo menos cinco veces al día. Y claro que hay
musulmanes cuyo idioma es el español.
El impacto del árabe en la erudición es capital: los
orientalistas tienen que aprenderlo para investigar los documentos de estos
países en el idioma original. Incluso en los estudios hispánicos hay que
saber árabe para comprender ocho siglos de cultura de la península ibérica,
como es el caso del estudioso Miguel Asín Palacios en España. El árabe ha
llegado hasta China, por los viajes de los mercaderes que introdujeron las
formas geométricas de las alfombras y también la cultura religiosa del Islam.
Nota de la R: Miguel Asín Palacios,
1871-1944 fue uno de los miembros
más destacados de la escuela de arabistas de Zaragoza y un notable
investigador de la filosofía y espiritualidad musulmanas.
En la sede de las Naciones Unidas se considera el árabe
como una de las lenguas oficiales, además del inglés, francés, español, chino
y ruso. Y hay traducciones simultáneas en estos seis principales idiomas de
comunicación mundial.
Bagdad, la capital de Irak, que nos recuerda la Guerra
del Golfo, tiene otro significado para los orientalistas. Fue allí donde se
desarrolló, en el otro extremo del imperio medieval musulmán, una cultura y
un arte exquisitos hasta que llegaron los mongoles en 1258, y entre otros
desmanes, arrojaron al río Tigris la mayor colección de libros que conocía el
mundo de la época. Los bárbaros quieren siempre destruir la belleza que
producen pensadores y artistas.
Phillip Hetti, de la Universidad de Miami, autor de History
of the Arabs, ha escrito que más libros de investigación y mayor cantidad
de teorías fueron originados en árabe que en ningún otro idioma hasta ese
momento, incluyendo el latín y el griego. Ver
nuestra sección....
``Es desafortunado que solamente un pequeño número de scholars
estén conscientes de los grandes logros de los pueblos árabes en los terrenos
de la ciencia y las artes en la Edad Media'', señala Omran. ``Hasta el
lenguaje de las estrellas lleva nombres inventados por los árabes''.
¿Cómo perdió la cultura del Islam su predominio
mundial, la maravillosa cima de la cultura que logró en la Edad Media?
``Todos los grandes imperios y las
grandes sociedades funcionan en ciclos, llegan a su cenit, su Edad de Oro,
que fue entre los siglos VIII y XIII entre los árabes, cuyo imperio se empezó
a desintegrar con la invasión de los mongoles en el siglo XIII, y la de los
turcos otomanos en el siglo XVI'', explica Omran. ``Luego llegaron los
colonizadores europeos, los holandeses, los franceses, los británicos. Pero
en esto, los árabes no están solos, lo mismo sucedió en la Antigüedad con los
imperios griego, romano y bizantino, y con el británico y el español en los
tiempos modernos''.
And the God
of Gods created the
soul, fashioning it for beauty....
..... He gave unto it also the cup of sorrow,
saying: ``Drink that you may understand the meaning of joy''
The Soul, Kahlil Gibran
Y
el Dios de los Dioses creó el alma,
Quiso
hacerla bella....
.....Le
dio a beber también la copa de la tristeza,
diciendo:
“Bebe, para que puedas comprender el significado del gozo”
El
Alma, Kahlil Gibrán
Al igual que en todas las literaturas, hay escritores
en la lengua arábiga que saltan las fronteras de su cultura para hablarle al
alma universal.
Así es Kahlil Gibran.
Quizás, porque en algún momento de su vida escogió escribir en inglés,
también por su desarrollo literario y artístico --era pintor-- entre la elite
cultural de Boston, a principios del siglo XX.
The Soul, en traducción del árabe
al inglés, apareció en Prose Poems, colección de poemas publicados en
periódicos y revistas de los inmigrantes árabes en Estados Unidos, y del
Cercano Oriente.
Originalmente se publicó en Es-Sayeh, el 22 de
enero de 1922. Tengo el volumen que reproduce dibujos originales del poeta
artista, del traductor original Andrew Ghareeb (Knopf, 1934, vigésima
reimpresión, 1972).
Gibran, nacido en Becharre, Líbano, 1883, es
considerado uno de los mejores escritores de la lengua inglesa, la que
aprendió como niño inmigrante en este país, aunque no dejó de escribir en
árabe hasta el final de sus días.
Según Barbara Young, ``el poeta creó una escuela de
literatura que captó la vívida y sensible imaginación del poético y erudito
Oriente, en donde se le consideró como `padre' de la raza arábiga''.
Al morir (1931), sus restos fueron llevados a su país
de origen, donde se consideró un día de júbilo por el regreso de su más
afamado poeta.
Gibran era de familia cristiana maronita, lo que
ilustra la compleja situación del mundo arábigo, desde sus comienzos en la
Edad Media hasta el día de hoy.
Del mismo modo, es paradójica la posición de la mujer
en ese mundo, muy variada y distinta de la tipificada en el folklore: de
esclava del esposo, cubierta totalmente, sin estudios ni cultura.
La Mujer Árabe
Nawal
el Saadawi, doctora en medicina y escritora egipcia --modelo para la
mujer árabe moderna--, ha desafiado las interpretaciones fanáticas debidas al
reciente auge del fundamentalismo. Autora de libros de ficción y de ensayos
que definen la política sexual, el desarrollo del Tercer Mundo, y la
expresión literaria, fue directora de Salud Pública en su país y estuvo presa
durante el gobierno de Sadat por sus actividades políticas. The Hidden
Face of Eve (Zed Books, 1980) es uno de sus libros capitales. Una de sus
obras más recientes es A Daughter of Isis: The Autobiography of Nawal El
Saadawi, traducción de Sherif Hetata, (1999).
Nota de la R: La Dra.
Nawal el Saadawi ha escrito más de 30 libros, ha recibido incluso amenazas de
muerte de los fundamentalistas Islámicos, persecución y prisión bajo Anwar
el-Sadat. Es una vigorosa oponente de la circuncisión femenina y ha
contribuido al Informe de Crímen de Guerra de Estados Unidos contra Irak u ha
desafiado sanciones de las Naciones Unidas por participar en una mission de
ayuda médica a Irak. Es una activista de la Unión de Mujeres Egipcias, la
cual ha sido declarada illegal por el gobierno egipcio.
Sus antecesoras eran princesas admiradas en los
palacios de Córdoba, Guadalajara y Sevilla por sus creaciones poéticas. Al
Kiram, Roamaiquia, e Itimad --esposa de Almotamid--, dejaron sus nombres en
la historia de la poesía árabe en España. Aunque en esa época, sólo las
mujeres de posición elevada tendrían cultura.
La mujer árabe en el Medioevo español se caracterizó
literariamente por el surgimiento de la tradición de un amor especial --a que
aludíamos anteriormente--, que la colocaba en un pedestal. Venía en parte de
las ideas platónicas acerca de la belleza y el amor que permearon el Bagdad
del siglo X y de un tipo de amor udrí, de la tribu de Banu Udra. Aben
Hazam de Córdoba, en 1022, llamaba a la mujer ``mi dueño'', y Aben Zaldum le
diría en sus poemas: ``Manda y te obedeceré''.
Abén Guzmán, el mejor escritor de zéjeles en el siglo
XII, prefiere el tema del amor adúltero en literatura, como el que se
manifestaría en la Aquitania. Briffault anota que de este modo se efectuó una
transformación, transformando a gusto elevado una tradición preexistente
entre los paganos de adjudicar a la mujer como trofeo de guerra a los héroes.
El más famoso escritor árabe de los últimos años ha
sido Naguib
Mahfouz, Premio Nobel de Literatura de 1988, quien se refirió en su
discurso de la Academia Sueca al legado de justicia y afán de conocimiento
que se derivaban de sus dos herencias, la faraónica y la islámica. De todas
las grandes conquistas del imperio islámico en la Edad Media prefería la
conquista del conocimiento. Y contó cómo en una batalla victoriosa contra
Bizancio, los musulmanes intercambiaron prisioneros de guerra por libros
griegos de filosofía, medicina y matemáticas, ``testimonio del valor del
espíritu humano'', aunque fueran considerados libros paganos.
Sin embargo, no siempre la tolerancia ha imperado, y
líderes guerreros y gobernantes, en nombre del radicalismo religioso, han
cometido actos bárbaros, como el de 1192 en Córdoba, donde por orden del
ulema de la ciudad se quemaron los libros de la principal biblioteca
científica; en 1979, por orden del Ayatollah Jomeini, tuvo lugar la
``islamización'' del sistema universitario y se amenazó de muerte al novelista
Salman Rushdie, y en 2001, por orden de los talibanes se destruyeron los
Budas de Afganistán.
Nota de la R: El régimen del Ayatollah convirtió a
la República Islámica de Irán en la primera teocracia del mundo moderno. La
revolución nacionalizó los negocios y las industrias claves. En los años 80,
la reforma incluyó un vuelco cultural que ubicó a Irán en la antípoda del
Occidentalismo y por qué no de la Globalización. Tanto los materiales
escolares como los programas de televisión debían estar acordes con los mandatos
más conservadores del Islam.
Jomeini estableció
como ley suprema del país la "Sharia" (ley islámica basada en el
Corán). De acuerdo a la filosofía del gobierno iraní, la victoria de la
revolución había sido posible, gracias al favor divino y la obediencia al
principio de "velayat al faqih" (gobierno de los clérigos).
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