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Nota de la Redacción: Roguemos a Dios que esto no sea el comienzo, como expresó
uno de los asesinos. Veremos lo que sucede a partir de ahora con la minoría
cristiana de Pakistán.

Velatorio en el exterior de la Iglesia
de Santo Domingo
Fueron asesinadas 16 personas, 15
cristianos y un policía Pakistaní musulmán (informes más recientes hablan de
18 muertos) en una Iglesia Católica de Pakistán, en la ciudad de Bahawalpur,
la Iglesia Católica Romana de Santo Domingo, a las 8:50 de la mañana del
Domingo, casi en la culminación de la celebración de la misa dominical que se
oficiaba en Urdu. Los atacantes fueron seis enmascarados que se desplazaban
en tres motocicletas, cuatro entraron disparando indiscriminadamente sus
fusiles de asalto Kalashnikov contra los feligreses mientras los otros dos
permanecieron en la puerta de guardia. En total había unas 100 personas y
entre ellas la mitad eran Pakistaníes protestantes que solían alquilar la
iglesia por no disponer aún de una iglesia propia
Los muertos fueron 7 mujeres, 3 niños
y 6 hombres, entre ellos el oficiante, de nombre Emanuel y que no se informó
si era pastor protestante o sacerdote católico, de unos 45 años de edad.
Aparentemente, éste tipo de masacres sectarios es cosa común en Pakistán
entre Shiítas y Sunnitas musulmanes, aunque nunca se había dado el caso de un
ataque a cristianos.
A la noche, la iglesia se
celebró un servicio religioso que contó con la presencia de clérigos musulmanes
e hindúes sadhus, quienes concurrieron a expresar su simpatía. Hasta el
momento, ninguna facción o secta se adjudicó el atentado.
Uno de los supervivientes
describió la saña del ataque de dos infinitos minutos de horror, cuando uno
de los asesinos después de hacer su primera descarga barrió en arco su
metralla siguiendo a la gente que se refugiaba en la sacristía, dejando
marcado con disparos el concreto a ambos lados del crucifijo. Otro de ellos
fue aún menos piadoso, a medida que las madres protegían a sus hijos y los
mayorcitos a su vez protegían a sus hermanos más pequeños, se adelantó y desde
arriba de la pila de muertos y heridos gatilló repetidamente su fusil hasta
que se apagaron los gritos y los lamentos.
Los asesinos y dos más que
estaban haciendo guardia en la puerta, después de matar a un policía pakistaní
que estaba apostado de guardia en la iglesia, huyeron en sus motocicletas. En
cuanto a si gritaron slogan que permitieran identificarlos los informes
recibidos hasta el momento son confusos. Reuter, por ejemplo, informa que
entraron gritando "Allah-u-Akbar" -- "Dios
es Grande" y profirieron
consignas anticristianas diciendo que “Afganistán y Pakistán será el
cementerio de los cristianos” y que “esto era solo el comienzo”, mientras que
New York Times expresa que no se identificaron con gritos que permitieran
identificarlos.
No obstante, los
sobrevivientes dijeron saber quienes eran los asesinos y lo mismo dijeron los
que estuvieron presentes en el oficio de la noche. Dijeron que al menos uno
de los atacantes expresó su odio contra los occidentales y en particular
contra cristianos y judíos. Los dos millones de cristianos de Pakistán, a
partir de ahora, temen ver pintadas sus casas con amenazantes mensajes del tipo “Te mataremos” o “Vete ya o
morirás”.
Según un ingeniero petrolero Americano
Pervez Davis, presente en el oficio religioso de la noche, “el Presidente Bush
se equivocó cuando calificó a la Guerra contra el terrorismo como una cruzada,
pues para la gran mayoría musulmana eso implica volver al conflicto entre
Saladino y Ricardo Corazón de León,, un “revival” histórico, un Occidente
contra Oriente, el Cristianismo contra El Islam. En Pakistán eso significa Musulmanes contra Cirsitianos, eso es
Jihad”, expresó.
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