
Fuente: Sayed Salahuddin de Reuters
Afganos observando una nube de humo de
edificios del gobierno
que fueran bombardeadas ayer en Kabul.
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Lo que se sabe Desde el comienzo de la campaña aérea, el Pentágono estuvo tratando de
atacar al Mullah Muhammad Omar, jefe supremo de los Talibanes. Estados Unidos
creía haber detectado su paradero en la primera noche de los raids aéreos y
los comandantes buscaron la aprobación de la Casa Blanca para atacarlo, la
cual se habría demorado y así Omar pudo escapar. Varios días más tarde se bombardeó un lugar donde había estado Omar hasta
15 minutos antes, aunque dos de sus más inmediatos colaboradores murieron en
el ataque. Preguntado al respecto, el Secretario de Defensa Donald H.
Rumsfeld, dijo que Omar era un blanco legítimo, respondiendo literalmente: “Eso está dentro de las atribuciones presidenciales de auto defensa de la
nación contra el terrorismo, y eso implica a los líderes y a las capacidades
de comando y control del enemigo”. Voceros oficiales dijeron que el Pentágono había aprobado el envío de
aviones AC-130. como parte de las fuerzas especiales, para atacar a los
Talibanes o blancos de Al Qaeda en o cerca de Kandahar. Estos aviones, que
fueron usados en Vietnam, fueron enviados para reforzar el ataque a la luz de
día sobre blancos que incluyen otras posiciones de los Talibanes.
¿Porqué todo esto y porqué se enfureció Rumsfeld cuando le informaron que el Mullah Omar se había escapado?. Estaba vigente desde el año 1976 una orden
presidencial que prohibía el asesinato político. El presidente puede remover
esa orden, como ya lo hizo con Osama ben Laden, pero en cuanto al Mullah Omar
la administración de Bush invocó un viejo principio de la guerra para
derogarla. Ese principio sostiene que el comandante de un ejército enemigo
pertenece al juego de la guerra y que ataques contra él no es asesinato, sino
un ataque sobre la capacidad de comando y control del enemigo. Antes de producirse el ataque, el presidente
Bush había dejado en claro que el Mullah Omar era un blanco potencial al
expresar la noche de los ataques terroristas del 11 de Septiembre: “no
haremos distinción entre un terrorista que comete estos actos y aquellos que
lo protegen”. Los Talibanes han estado protegiendo a Osama ben Laden por cinco
años. Oficiales de Estados Unidos y de las naciones Unidas confirman que la
relación entre los Talibanes y Osama ben Laden es muy estrecha, de sangre:
los Talibanes le suministran un
santuario y Osama ben Laden, les suministra dinero, guerreros y apoyo
logístico Operativo
Decapitación Los militares se refieren a los ataques que se están llevando a cabo
contra Afganistán como “decapitación”, elemento estándar del repertorio
militar Americano por años. En la campaña en Kosovo en 1999, mísiles Americanos
fueron lanzados contra la villa del líder Serbio, Slobodan Milosevic. En la
guerra del Golfo en 1991, el Comando Americano consideró blanco a todas las
casas, refugios, puestos de comando e instituciones políticas donde pensaban
que podría ocultarse el presidente Saddam Hussein. En el caso de Afganistán, los lazos de sangre entre el Mullah Omar y
Osama ben Laden nacieron de experiencias guerreras comunes luchando contra
los invasores soviéticos en la década de los 80. Allí, el Mullah Oman fue
herido en varias oportunidades y fue allí donde perdió un ojo. Estos lazos se hicieron aún más estrechos luego que explotara una bomba
cerca de la casa del Mullah Omar en Kandahar, en Agosto 1999, matando al
menos a 10 personas y dañando las casas en 800 metros a la redonda. Estos
ataques nunca fueron identificados. Los primeros en aparecer al rescate
fueron las fuerzas de Osama ben Laden. A lo largo de ocho días, el Pentágono ha estado de descabezar a los
Talibanes destrozando sus medios de control de Afganistán y esa es la razón
para atacar a sus comunicaciones y puestos de comando. Uno de los primeros
blancos fue el cuartel de la Brigada 055 cerca de Mazar-i-Sharif. Esa brigada
de Árabes y de otros combatientes fue formada por ben Laden y es una de sus
tropas más efectivas. Estados Unidos ha tratado también de seguir la pista del Mullah Omar con
aviones espías sin piloto, aviones de rastreo electrónico y con información
compartida con la inteligencia Pakistaní. Desde mucho antes, según el periódico The New Yorker, las fuerzas
militares de Estados Unidos han tenido al Mullah Omar bajo su mira. En una
oportunidad, un “drone”, avión guiado por control remoto, lo tuvo en su mira.
El ataque fue postergado porque el Comandante Central, en esa oportunidad Gen
Tommy R. Franks, evitó matar a la gente que lo rodeaba. Un oficial de alto
rango dijo que rechazaba la idea de que el general había demorado el ataque,
sino que la responsabilidad había sido transferida a la Casa Blanca. Otros
informes de la CBS y de la NBC dijeron que el propio presidente Bush había
aprobado el ataque pero que el Mullah Omar se escapó. ¿Qué opina el
actual gobierno de Pakistán? En Pakistán, el presidente Pervez Musharraf y su staff verían con buenos
ojos la desaparición del Mullah Omar. Pakistán está preocupado por las
operaciones de la Coalición que pueden acarrear una escalada de protestas. La
muerte o la captura del Mullah Omar serviría a los intereses Pakistaníes
acortando el conflicto y logrando que los miembros más flexibles de los Talibanes
puedan sobrevivir. “Obtengan al Mullah Omar”, dijo el General Musharraf en una entrevista concedida a la CBS y a
USA Today, “y Osama ben Laden no podrá operar.” |