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Nota de la Redacción
Mientras sigue la guerra en
Afganistán, la Coalición está pensando en sus próximos pasos.. Sus servicios
de inteligencia apuestan a que Osama ben Laden está oculto en una de dos
posibles zonas pequeñas, o entre Kandahar y Jalalabad o en los alrededores de
Kunduz. Los altos mandos opinan que encontrarlo es solo cuestión de rutina si
está en uno de esos dos lugares, casi un procedimiento policial aunque
operado por fuerzas militares en la mayor cacería humana de la historia. Cabe
preguntarse: ¿Qué sucede si Osama ben Laden no aparece o aparece en otro
sitio?.
Ahora la Coalición está pensando en su
próximo paso bélico y para ello tiene “en cartera” una serie de posibles
incursiones a su alcance, por ejemplo: Irak, Indonesia, Filipinas, Siria y El
Líbano, todas inquietantes para la paz del mundo. De ser esto cierto la
guerra se iría extendiendo a otros frentes. Recordemos que hasta ahora
teníamos dos: el frente de combate en Afganistán y el frente de los ataques
QB, químico bacteriológico puntualizado por el Ántrax.
¿Cuál será el próximo
paso de la Coalición?
Kunduz
El cuento de La Parrala
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Que sí, que sí, que sí,
que sí,
que a la Parrala le gusta el vino;
que no, que no, que no, que no,
ni el aguardiente ni el
marrasquino.
Que sí, que sí, que sí, que sí,
que si no bebe no pué cantá,
que no, que no, que no, que no,
que sólo bebe para olviá.
¿Quién me compra este misterio?
Adivina adivinanza;
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La situación es la misma que hace una
semana, como la vieja copla de la Parrala. Conversaciones entre Comandantes
de la Alianza del Norte y Comandantes Talibanes sobre condiciones de
rendición que serían imposibles de satisfacer tales como la de un corredor
seguro entre Kunduz y algún lugar de Pakistán por el cual pasarían las tropas
de combatientes no Afganos, aparentemente seguidores de Osama ben Laden y
línea dura combatiente de la Jihad, los cuales serían supuestamente detenidos
por las autoridades Pakistaníes, bajo la supervisión de oficiales de las
Naciones Unidas. Esa alternativa no es posible por la negativa absoluta de
Estados Unidos y por un “diplomático-político” paso atrás dado por las
Naciones Unidas.
Nota: las reuniones se
habrían celebrado entre el señor de la guerra Gen. Abdul Rashid Dostum y
comandantes Talibanes en Mazar-e Sharif.
Ganando tiempo
El Ministro del Interior de la
Alianza. Yunus Qanuni, declaró en Kabul a la Agencia Reuter que no habían
podido llegar a un acuerdo y que iban a avanzar sobre Kabul, esperando
tomarla para mañana o a más tardar para el sábado. Todo esto hace suponer que
los Talibanes han estado ganando tiempo, quizá esperando que la situación
general mejore de alguna forma para ellos, cuya situación actual es bastante
desesperante.
Por otra parte, tampoco parece la
Alianza del Norte muy dispuesta a entrar en franco combate contra los
Talibanes. Hasta ahora les ha ido demasiado bien con la estrategia de la
Coalición, que controla el espacio aéreo y terrestre dispuesta a eliminar
cualquier cosa que se enfrente a ellos “en campo abierto”, mediante certeros sistemas de bombardeo
inteligente dirigido en parte por robots y en parte por comandos de
inteligencia distribuidos estratégicamente en las proximidades de sus
“aliados circunstanciales”.
A la Alianza del Norte le convendría
incluso esperar, por ejemplo, a que Estados Unidos intensifique sus
bombardeos y que en forma progresivamente insensible expanda sus blancos a
costa de mayor porcentaje de bajas civiles las cuales son cada vez menos
reportadas. Por lo que informan los
medios estamos presenciando una guerra con muy pocas bajas de combatientes,
incluso de Talibanes, aunque probablemente con muchas bajas civiles, no
reportadas o si reportadas ignoradas por la prensa internacional.
La precaria situación política de la Alianza del Norte
Estarían obligados a entrar por la
fuerza a Kunduz
La Alianza ha prometido avanzar hacia
Kunduz en el día de hoy. Veamos si eso sucede y si se plantea por primera vez
un enfrentamiento entre soldados armados convencionalmente. A la Alianza no
le conviene militarmente entrar en Kunduz y si lo hace sería con desagrado y
temor, pero el tiempo juega en su contra. Todo Afganistán, excepto las etnias
a las que pertenecen sus soldados, les teme y no sin razones históricas.
Además, la denominada Alianza o Coalición del Sur, de señores de la guerra
Pashtun, les ha prevenido que no avancen sobre Kandahar, que eso es un asunto
de ellos, entre Talibanes que son Pashtun y Pashtun no Talibanes. Luego, la
Alianza del Norte es mirada con desconfianza por Estados Unidos, resisitida
por Pakistán, por los señores de la guerra del Sur de Afganistán y estarían
perdiendo apoyo de las Naciones Unidas que aún reconocen como gobierno en el
exilio a su presidente Rabani.
Los Talibanes y los combatientes no
Afganos de Kunduz no tienen pues otras salidas que entregarse o combatir
hasta morir, pero sin salir del entorno de la ciudad, y sin permitir salir a los habitantes de Kunduz aún a
riesgo de sublevaciones y emboscadas internas, como un seguro contra
bombardeos localizados: el que “se asoma” armado seguramente muere. Por lo
tanto están forzados a que la Alianza del Norte vaya a buscarlos.
Cuadro de Situación
La situación en Kandahar parece más
estable para los Talibanes por varias razones: por la proximidad de Pakistán,
cuyo pueblo simpatiza con ellos y por la falta de un decidido apoyo a la
Coalición por parte de los Señores de la Guerra opuestos a los Talibanes
aunque pertenecientes a la misma etnia Pashtun. No obstante, por la poca
información de prensa que se filtra, los Talibanes estarían confundidos,
quizá por falta de directivas precisas y de coordinación entre sus facciones
dispersas. Nadie sabe donde está el mullah Omar y si vive.
Absoluta falta de información
La prensa dice que los informes de los
voceros Talibanes son una especie de “mantra” o letanía sagrada, diciendo
siempre lo mismo, comprometiéndose a luchar hasta morir y siempre confiando
en la voluntad de Allah, pero en la prensa la cosa no es muy distinta:
mantras similares tales como que los Talibanes se quiebran de un momento a
otro y que hoy lo tienen cercado a Osama ben Laden y mañana diciendo que es
posible que no lo puedan encontrar.
Alternativas de la Coalición
La Coalición no tendría conformado en
Kandahar “un frente de infantería blindada” local de asedio como fueron las
tropas de la Alianza del Norte en Kabul y ahora en Kunduz, por lo cual, de no
rendirse los Talibanes por agotamiento moral, las opciones serían:
incrementar la intensidad y alcance de los bombardeos produciendo incontables
bajas civiles o penetrar con tropas propias a Kandahar, cosa que no parece
estar en sus planes.
Acerca del temple Talibán
Ante estas incertidumbres propias de
la guerra cabe preguntarse: ¿Estarán las milicias Talibanes y los seguidores
de Osama ben Laden preparados para éste tipo de situaciones?. Era de prever
que en algún momento se iban a quedar solos y que incluso iban a quedar
desconectados entre sí al nivel de grandes unidades y a escala individual.
Por lo que se sabe, los Talibanes recibían una intensa formación religiosa y
para combatir, muy distinta a la que recibe un soldado convencional, similar
a la que recibían los “ninjas” del Japón feudal, que los habilitaba a luchar
hasta morir formando parte de ejércitos o de pelotones o incluso solos.
Si esto es así, no resultan coherentes
las fáciles defecciones de algunos Talibanes, salvo que ello forme parte de
una táctica de guerra para distraer esfuerzo y ganar tiempo. Lo que se sabe
de los terroristas es que los de alto rango normalmente no defeccionan,
prefieren masticar una “pildora” de cianuro y tragar su contenido antes de
ser apresados.
Otra posibilidad sería que el ser
humano, aún entrenado para matar y morir, defeccione ante un escenario en el
que no va a ser posible matar pero si morir. ¿Qué sucede sin un soldado
siente o es inducido a pensar que no va a poder usar sus armas contra un
enemigo que puede matarlo con “cero bajas”, apretando el botón de un misil, y
que es muy probable que muera “sin pena ni gloria” sin llevarse a nadie al
otro mundo, sin que nadie lo venere después de muerto?. Estarán preparados
los Talibanes para esa dura prueba?. En pocos días lo sabremos.
Esto es un misterio. Lo único concreto
es: a) que lo tendrían cercado dentro de un área relativamente pequeña; b)
que el propio Osama ben Laden ha declarado que teme tener sus días contados;
c) que ha planificado el protocolo de su muerte y; d) que prácticamente todos en la Coalición
están de acuerdo en su muerte y no en su detención. Cabe ahora preguntarse:
¿Muerto Osama ben Laden queda destruida su red y su proyecto?. Opino que todo
dependerá de las características de su muerte: si muere heroicamente y ello
pudiera demostrarse fehacientemente, la red continuaría, quizá con mayor
virulencia que antes, pero si por el contrario su muerte es mediocre o vil o
es presentada fehacientemente como tal, su red se desvanecería rápidamente.
Una posibilidad remota es que Osama
ben Laden resurja como el Ave Fénix en otro lugar de la tierra, para lo cual
ya tendría que estar fuera de Afganistán. En ese caso, no le resultará fácil
explicar las razones por las cuales abandonó a los Talibanes y en particular
a el mullah Omar.
¿Cuál será el próximo paso de la Coalición?
Fuente: Jane’s
La Corporación de inteligencia
militar Jané’s analiza cuál podría ser el próximo paso de la Coalición en su
plan de lucha contra el terrorismo internacional y no el segundo paso en
Afganistán, al cual lo considera estratégicamente superado. Para los
analistas en geoestrategia de Jane’s, el próximo paso de las fuerzas de la
Coalición se desplegaría alrededor del valle Bekaa, que se encuentra a medio
camino entre Beirut y Damasco, capitales de El Líbano y Siria
respectivamente.

De acuerdo a los informes de
inteligencia, ese valle sería asiento de campos de entrenamiento de
guerrillas para luchar en contra de Israel y de Estados Unidos y es
controlado en parte por los “Barones de la droga (Hashish)” y en parte por el
Ejército Sirio. Este valle ha sido durante 20 años base de operaciones de los
campos de entrenamiento de la Hezbollah, el “Partido de Dios” de El Líbano.
A diferencia de la aridez de las
tierras Afganas, el valle de Bekaa es una zona fértil y de inusitada belleza,
que comienza a unos 55 kilómetros de Beirut, lugar de paso tradicional de las
caravanas entre el Oriente y el Occidente y lugar lleno de ruinas históricas.
¡Dios mío!, ¿No estarán pensando en convertir ese valle en otro páramo?.
¿Estamos en presencia de un proyecto de control del “Viejo Camino de la
Seda?.
Ver imágenes de esas ruinas
en la Universidad Americana de Beirut, El Líbano Virtual
y el sitio de Ayuda
USAID para El Líbano.
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