Got 0 bytes response, method=default Response decode error AúnMás.com - Enciclopedia Latinoamericana La Guerra del Siglo 21
! Publicidad en AunMas
Home
Registrarse
Login
Soporte
Nosotros
Domingo 22 de octubre del 2017
 
Google







free counters
Parte de Guerra 23 - La Ëtica Pshtun, los señores de la guerra

Parte de Guerra 23

Juan Chamero, Editor Jefe de aunmas.com, 11 Dic 2001

Fuentes: Le Monde Diplomatic, AP, Reuter, NYT, El País, Time

 

 

 

Envía esta página a un amigo  Envía esta página a un amigo   Volver al índice  Volver al índice

 

Nota editorial

 

Todos los frentes incluso el de Israel – Palestinos, están en un “status quo” y lo único activo en la guerra es la cacería en Tora Bora, los preparativos políticos, los preparativos internacionales para ocupar cada país de la Coalición un lugarcito en Kabul y la llegada de las primeras misiones de ayuda humanitaria coordinadas por las Naciones Unidas. En Estados Unidos se ha valuado el impacto directo de los ataques en 100.000 millones de dólares, groseramente 55.000 millones en seguros y unos 45.000 millones en operativos de defensa y respuestas bélicas.

 

En lo militar, la Coalición ha encontrado una metodología muy cara, muy destructiva aunque aparentemente eficaz para luchar contra el terrorismo: bombardeos intensivos y extensivos de alta precisión y poder de destrucción y cercamiento del enemigo mediante tropas “paisanas”, rebeldes, mercenarias o enemigas del enemigo. Decimos eficaz pues logra destruir la resistencia enemiga en un tiempo mínimo pero agregamos aparentemente pues en el caso de Afganistán se destruyó la resistencia pero no al enemigo y no decimos eficiente por la desfavorable relación costo beneficio. Ha demostrado ser en cambio muy segura en cuanto a pérdida de vidas de soldados invasores, las fuerzas especiales y recientemente los “marines”.

 

A diferencia de los rusos, que invadieron Afganistán para combatir con tropas propias, la Coalición optó por enviar “al frente” a los rebeldes, reservándose tareas de inteligencia, asesoramiento y coordinación, y llegado el momento de combates “cara a cara”, abocar a las tropas propias a tareas de intercepción y destrucción del enemigo que huye. Cada estrategia tiene su pro y su contra. Si bien el gobierno Taliban ha sido destruido, con el ideal de “cero bajas”de tropas propias, la delegación de la fase más importante de una batalla que es el clásico “asalto final” en tropas no propias ha ocasionado la fuga de la mayor parte de los Talibanes Afganos que muy probablemente pasen a la clandestinidad.

 

 

 

Fuente: ACNUR, Campos de Refugiados Afganos

 

 

Afganistán antes y Después

Antes

Situación actual

 

Apéndices

El Patunwali, el Código de Ética Pashtun

Los Señores de la Guerra que sitiaron a Kandahar

Sobre la extraña alianza de sangre entre Osma ben Laden y el mullah Omar

Las mesiánicas ambiciones del Mullah Omar

Asuntos Internacionales

Decenas de miles de Afganos condenados a muerte por inanición

La matanza de Qila-i-Jhangi

 

 

 

 

Afganistán antes y Después

 

 

Hace ya más de dos meses que comenzó la Guerra en Afganistán y hoy se cumplen tres meses del atentado a las Torres Gemelas y al Pentágono. Es interesante constatar la situación antes y después. La inversión de la Coalición y en especial de Estados Unidos en términos materiales y emocionales ha sido enorme y va continuar el drenaje, quizá en aumento si se inician, como seria la intención, operaciones en otros países.

 

Nota: Sólo en seguros las compañías de seguros van a tener que desembolsar 54.000 millones de dólares, el doble de lo que tuvieron que pagar por el Huracán Andrews y el triple de los costos de reconstrucción del último movimiento sísmico de California.

 

 

Antes

 

Un Afganistán muy empobrecido. Gobernado por un grupo Islámico confesional, duro, casi bárbaro. Afganistán estaba aislado de la comunidad internacional, pero el país estaba medianamente estabilizado en cuanto a guerras intestinas. No existían alternativas de cambio de de gobierno siendo la Alianza del Norte la mayor “contra” que tenían los Talibanes. En términos de territorio los Talibanes controlaban el 90% de Afganistán.

 

Afganistán no se diferenciaba de una vieja nación en estado feudal y con ciertas similitudes a la era previa al Shogunato de Japón: Señores de la Guerra en un mosaico multiétnico a cargo de clanes que pasan su vida combatiendo o comerciando o controlando el comercio que pasa por sus territorios. Los clanes cuentan su importancia en función de la cantidad de combatientes activos, de 1.000 a 5.000, de sus armamentos y de sus alianzas entre sí y con potencias vecinas.

 

De todos estos clanes surgió una instancia superadora, los Talibanes Pashtún, que se unen dando mayor prioridad a la religión que a la etnia y a la aplicación de la religión a todos los estamentos de la sociedad y del Estado. Entre los Señores de la Guerra los hay cultos e incultos pero todos comparten en mayor o menor grado los hábitos y los valores de los Talibanes. Es más, hasta casi podría decirse que los Talibanes no eran históricamente los más sanguinarios. Otro detalle, tanto los Talibanes como los Señores de la Guerra son o han sido -si son demasiado jóvenes lo han sido sus padres-, mujaidines, es decir, combatientes por la Gloria de Allah. Otra profunda característica de ésta nación de señores feudales es que pese a sus continuas diferencias  suelen estar muy emparentados entre si, sobre todo dentro de una misma etnia.

 

Nota: Algunos grupos son primitivamente pastoriles o recolectores, que reinan dentro de una determinada zona inexpugnable de montaña o desierto, que nunca han salido de esas zonas y que hasta podría decirse que ignoran qué es Afganistán, caso algunas tribus que están participando en la cacería de Osama ben Laden y del mullah Omar.

 

Entre los Talibanes había algunos muy preparados. Esa característica, unida a su austeridad, su inflexibilidad, su espíritu marcial y su extrema juventud promedio les asignaba una mística medieval. Por sus características, el Afganistán de los Talibanes prohijó además campos de entrenamiento miliciano de Osama ben Laden, en la línea de lo ocurrido en la década de los 80 cuando los mujaidines se entrenaban para una guerra de guerrilla contra los rusos, pero ahora para combatir contra el Occidente capitalista.

 

En el fenómeno Talibán surgen dos figuras que forjan su fisonomía definitiva: Osama ben Laden y el mullah Omar. Osama ben Laden, es una especie de Gengis Kan moderno, fanático, astuto, intelectual y místico mientras que Omar es un hombre simple pero valeroso, honesto y de principios. La mezcla demostró ser explosiva.

 

Estados Unidos sabía muy bien quién es Osama ben Laden, un ex aliado peligroso que “se dio vuelta” y que ahora los mira con odio. Lo sabía perfectamente el gobierno de Clinton que por un lado quería exterminarlo pero por otro estaba dispuesto a negociar con los Talibanes la explotación del petróleo y del gas que pasa y rodea a Afganistán. Negocios y política es un lugar común en la historia de la humanidad y la guerra es la continuación de la política pero por otros medios.

 

Curiosamente, Estados Unidos intenta negociar con los Talibanes ignorando tanto a Omar cuanto a ben Laden, en una situación simétrica a la que ocurrió en estos dos meses de guerra donde las negociaciones eran entre los Señores de la Guerra y los Talibanes ignorando a los dos líderes. No se conocen los términos de las negociaciones que seguramente comenzaron a fines de la era Clinton y a caballo a principios de la era Bus hijo, pero es altamente probable que además del petróleo y el gas haya estado en juego la entrega de Osama ben Laden. En esos momentos, a Omar no se le prestaba demasiada atención. Omar es realmente una figura religiosa, que se auto proclama seguidor del profeta Mahoma y que tuvo y tiene predicamento dentro de los Talibanes e incluso dentro de la etnia Pashtun. Lo concreto de las negociaciones anteriores a Septiembre 11 es que los Talibanes dijeron NO y que luego, unos escasos dos meses después, ocurrieron los sangrientos hechos del 11 de Septiembre.

 

 

Situación actual

 

Afganistán mucho más pobre y destruido que antes, pérdidas de vidas en el orden de decenas de miles, el gobierno Taliban a ser reemplazado a partir del día 22 de éste mes por un gobierno de coalición de Señores de la Guerra que ya comienzan a pelear entre sí. Refugiados recientes aproximadamente 1.400.000 de un total de 3.500.000, distribuidos en bolsones a lo largo de las fronteras vecinas, fundamentalmente de Pakistán. Esto no sería tan grave si no fuera porque los Talibanes continúan vivos y armados, ¡sí armados!.

 

Al respecto, la preocupación del Secretario de Defensa de Estados Unidos, Donald. H. Rumsfeld,  es muy grande, preocupación no compartida ni por el presidente Bush ni por el Vicepresidente Cheney ni por el Canciller itinerante Colin Powell. La preocupación, es porque la guerra contra el terrorismo en Afganistán no habría terminado sino todo lo contrario. Los Talibanes han pasado a la clandestinidad con sus armas. Si bien es cierto que ya no tienen sus armas pesadas por haber sido destruidas por los bombardeos o tomadas por los rebeldes Señores de la Guerra, también es cierto que son obsoletas y poco sirven para una eventual guerra de guerrillas.

 

Por otra parte, mal que bien, los Talibanes han demostrado ser más coherentes y unidos que los rebeldes y van a ser un problema muy serio para la estabilidad del nuevo gobierno y un tremendo dolor de cabeza para las futuras fuerzas de paz. Lo que a la Coalición le resulta extraño, tal como las negociaciones entre Talibanes y rebeldes es cosa normal entre ellos. Los rebeldes temían a los Talibanes y los respetaban siendo muy pocos los que estaban empeñados en echarlos por las malas. Si hubo negociaciones “extrañas” en Kabul, entre rebeldes no Pashtún y Talibanes Pashtun, ¡imaginemos las negociaciones que pueden haber existido entre los sitiadores de Kandahar y los Talibanes, todos de la etnia Pashtun!. Es decir, que más allá de lo que ahora pueda decir el actual presidente provisional de Afganistán, Hamid Karzai, a los Talibanes se les permitió “irse a sus casas” con las armas de bolsillo y de hombros puestas.

 

A todo esto, el problema se agravaría en extremo si Osama ben Laden y/o el mullah Omar no aparecen.

 

 

Apéndices

 

El Patunwali, el Código de Ética Pashtun

Fuente: El País

 

Francisco Peregil, del diario El País de España, explica muy bien la ética Pashtun, algo que deberían leer todos los que quieren hace algo con ellos, ya sea como amigos o como enemigos. Los Pashtunes, para el profesor de relaciones internacionales en la Universidad de Quetta, Mansur Kundi: “Son hospitalarios, bravos, vengativos, conservadores, religiosos y demasiado amantes del dinero. Resulta muy fácil sobornarlos. Y la historia está llena de ejemplos”.

Son tan complejos para nuestra mentalidad, que Peregil, luego de extensivas consultas con expertos, entre ellos el periodista Pashtun Malik Najbullah, llega a la siguiente conclusión: “Si para formar Gobierno en Afganistán no se tienen en cuenta las aspiraciones de esta etnia de 35 tribus y 180 clanes, que constituye alrededor del 38% de los 25 millones de afganos y un 20% de los 140 millones de paquistaníes, no habrá paz.”

Tienen, como la mafia siciliana, su propio código de conducta en lo que hace al honor y a la palabra, denominado el Patunwali. Dentro del Patunwali está la firmeza de Omar y de los Talibanes en conbsiderar huésped de honor a Osama ben Laden y con ello arriesgar absolutamente todo, hacienda, gobierno y hasta la vida.  Y agrega Kundi, hay que tener en cuenta que pese a la intensa propaganda en contra, los Talibanes solo han ejecutado a dos mujeres que atentaron contra el patunwali.

 

Los Señores de la Guerra que sitiaron a Kandahar

Son ellos, Hamid Karzai, elegido presidente del Gobierno provisional afgano, Gul Agha y Abdul Jalik. Karzai presionó por el Norte, Agha, por el Sur, y Jalik operaba desde la ciudad de Quetta. Todos dicen luchar por el antiguo rey de Afganistán, Mohamed Zahir Shah. Todos están peleados entre si y ni se hablan directamente sino a través de parientes y voceros o voceros-parientes.

De Gul Agha, ex gobernador de Kandahar, se dice que es corrupto e incompetente. Abdul Jalik, ha vivido los últimos años en Estados Unidos y nunca se interesó demasiado por su país. Karzai, el que ha sido recompensado en Bonn por haber sido el primero en apoyar los bombardeos, habría conseguido apoyo monetario y político de Washington aunque los militares no lo miran con simpatía por sus primeras declaraciones referentes a dejar libre al mullah Omar y lo responsabilizan en parte por la huida de los Talibanes con sus armas.

Otros líderes tribales son Aurang Zeb Jogazai, jefe de la tribu kakar, que ha luchado muy poco pero tiene a su favor que habla inglés muy bien. 

Para todos ellos, el enemigo no son los Talibanes ni Osama ben Laden sino la Alianza del Norte, que representan las “etnias del norte”.

Sobre la extraña alianza de sangre entre Osma ben Laden y el mullah Omar

Para algunos observadores, ambos están huyendo juntos de la Coalición tal como les sucedió de 1996 a 1998 durante la conquista de Afganistán.

Omar nació en 1959 en Nodeh, una aldea cercana de Kandahar, de familia pobre, fue mullah de pueblo antes de enrolarse en contra de los soviéticos. Tiene pocos estudios salvo el recibido en la escuela coránica o Madrassa de Singesal. De allí se convirtió en líder de los Talibanes, alumnos a menudo analfabetos, y desde allí comenzó la conquista de Afganistán. Es considerado un hombre muy valiente y honesto. Recibió el apoyo de los servicios secretos paquistaníes, de militares y de Benazir Bhutto, primera ministra de Pakistán en aquel entonces, que hablaba de los Talibanes como de “mis hijos”. Los servicios de inteligencia de la Coalición consideran que sigue recibiendo el apoyo de los servicios secretos pakistaníes.

Omar nació en Arabia Saudita en el año 1957, como hijo de una de las concubinas de su padre. Estudió en buenas escuelas Occidentales y tuvo la vida de un joven rico. Mientras estudiaba ingeniería o veraneaba en Europa, Omar se concentraba en el aprendizaje estricto del Corán. Al morir su padre heredó gran parte de su inmensa fortuna. Se convirtió en un Islamista acérrimo y receloso de los ricos y corruptos que gobernaban su tierra. Como su familia pertenecía a esa clase, decidieron enviar a la “oveja negra” de la familia a Afganistán, a ver si luchando en contra de los soviéticos, dejaba de ser antimonárquico o simplemente pasaba a mejor mundo como era bastante probable. Allí se relaciona con los mujaidín, a los que comienza incluso a apoyar financieramente y crea al Qaeda.

Luego de expulsados los soviéticos, con la ayuda de la CIA, su objetivo (el de ben Laden) fue luchar contra la monarquía de su tierra mientras que el de Omar fue luchar contra los corruptos de Kabul. Osama ben Laden fue un guerrillero y se convierte en entrenador de terroristas con un conocimiento profundo de las nuevas tecnologías mientras que Omar no es un terrorista internacional e ignora y desprecia a las nuevas tecnologías. Para Omar, el enemigo más lejano era la India, sempiterno enemigo de Pakistán y de donde provenía el Budismo tan ajeno al Islamismo.

¿Cuál de los dos ejercía realmente el poder?. Creo que era un poder compartido sobre la base de una extraña simbiosis. Sin embargo, cada uno tenía sus propios objetivos. Los Talibanes negociaban con Estados Unidos la apertura de un oleoducto que transportase el petróleo de Asia Central, cuando supuestamente Al Qaeda estaba preparando los atentados contra las Embajadas de Estados Unidos en Kenia y Tanzania.

 

Las mesiánicas ambiciones del Mullah Omar
Fuente: Tim Weiner del NYT

 

Herido en muchas ocasiones, había quedado ciego de su ojo derecho combatiendo a los invasores soviéticos en los años 80. Hace unos diez años llegó a creer que había sido elegido por Dios para purgar el pecado y la violencia en Afganistán y convertirlo así en un estado islámico puro. Esa visión, contó con el respaldo de los académicos religiosos Talibán, que le confirieron el título de mullah, aunque nunca completara su educación religiosa y lo convirtieron en su líder. El 4 de abril de 1996, cuando los Talibán estaban cerca de asumir el control total del país, la ambición hizo que el mullah Omar quisiera abrir un altar en Kandahar y apropiarse de una capa que, según dicen, había pertenecido al Profeta Mahoma, fundador del Islam.

Nadie había tocado esa capa en los últimos 70 años. Y Omar la alzó en el aire, se la mostró a una multitud de seguidores y se la puso sobre los hombros y se declaró comandante de los creyentes, líder de todo el Islam. Nadie había reclamado ese título desde el Cuarto Califa, hace más de 1.000 años.

Nota: A partir de ésta introducción el artículo sugiere que Osama ben Laden, expulsado de su país natal, busca refugio en Afganistán y emplea la estrategia del elogio para ganarse a Omar.

Una vez allí, elogió y alabó a Omar. Y alentó su creencia de que Afganistán era el centro de un nuevo imperio religioso que se extendería por todo el mundo. Hace poco, en enero, en la boda de su hijo, Bin Laden pronunció un largo discurso sobre la guerra santa en el que insinuó que el mullah Omar era “el nuevo califa”, el gobernante supremo de todos los musulmanes y el sucesor del Profeta.

Según Anwar Sher, un general paquistaní retirado que colaboró con los servicios de inteligencia de su país dijo que después de que en 1989 los mujaidines, o guerreros santos derrotaron a los soviéticos, algunos de sus comandantes se auto proclamaron emires y gobernaron desde pequeños pueblos hasta zonas enteras por la fuerza. “Pensaban que eran semidioses y que podían hacer lo que quisieran, mataban enemigos a su antojo, violaban mujeres y niños, saqueaban pueblos y robaban camiones en forma aislada pero aterradora, tratando despóticamente a un país que había perdido casi un millón de personas en una guerra contra una superpotencia que había durado 9 años. La leyenda de que una pequeña banda de académicos religiosos estaba depurando Kandahar convirtió a Omar en una especie de Robin Hood dispuesto a ayudar a los pobres a defenderse de los comandantes mujaidines. El grupo se hizo llamar Talibán. Y en noviembre de 1994 ya gobernaba Kandahar.

“El mullah Omar había sido un comandante de baja jerarquía, pero era un hombre de carácter, con el Corán en una mano y la ametralladora en la otra”, recordó el general Sher. “Su gente iba a hablar con los comandantes y los líderes mayores y les preguntaba: ‘¿Están con nosotros o contra nosotros?’ Levantaban sus banderas blancas y recorrían cada provincia. Y, en general, cansado de la violencia, el público los apoyó. Nadie los detuvo hasta que llegaron a los límites de Kabul”.

Datos anecdóticos: se alimenta sobre la base de té, fruta y nueces, solo lograron fotografiarlo tres veces y fue a Kabul tal vez dos veces en toda su vida.

 

 

Asuntos Internacionales

 

Decenas de miles de Afganos condenados a muerte por inanición

 

La OIM, Organización Internacional de Migraciones, informó que al menos 177 personas, en su mayoría niños, han muerto de hambre en Baghe Sherkat, en el norte de Afganistán, en las últimas semanas. Esto es solo una pequeña muestra de lo que está sucediendo en dos oleadas de desplazados. Aproximadamente 1.400.000 Personas Desplazadas Internamente y los Refugiados Afganos en países vecinos, cuyo número se estima en 3.500.000 de personas. A estos últimos, Peter Kessler, portavoz de ACNUR, Alto Comisionado de las Naciones Unidas para Refugiados (29 millones OIM y 140 ACNUR), les ha aconsejado esperar a que la situación se pacifique.

 

 

La matanza de Qila-i-Jhangi

Fuente: diario El País

 

La matanza de rehenes Talibanes Afganos y no Afganos en Qila-i-Jhangi, en las afueras de Mazar-i-Sharif, fue ejecutada por el general de la Alianza del Norte Abdul Rashid Dostum, uno de sus hombres más duros, pero aparentemente habría sido coordinada y dirigida por tropas de elite Americanas y Británicas. El diario El País, de España, reproduce un diálogo telefónico satelital entre el enviado especial del semanario Time, Alex Perry, con su jefe en Nueva York, John Flowers, horas después de iniciarse los disparos dentro del fuerte y cuatro horas después de la llegada a la zona del fuerte de los norteamericanos.

 

 

Pregunta. ¿A qué distancia de los combates estás ahora?

Respuesta. A unos doscientos metros.

P. ¿Cuántos hombres están combatiendo?

R. Unos 800.

P. ¿Cuántos estadounidenses hay?

R. Hay británicos y estadounidenses. Un puñado. Doce, diría yo. Llegaron con dos jeep. Los británicos van de civil; los estadounidenses, de uniforme.

P. ¿No estarán combatiendo solos a esos 800 hombres?

R. Sí. Con el apoyo de la Alianza del Norte. Pero son los estadounidenses los que llevan la batuta.

P. ¿Cómo que tienen la batuta?

R. Bueno, los estadounidenses y los británicos son los que coordinan, desde el interior del fuerte, los bombardeos sobre una parte del fuerte. También dan la señal de ataque a los combatientes de la Alianza. Están aquí porque los Talibanes se apoderaron de varias armas y empezaron a disparar, había dos soldados estadounidenses dentro del fuerte: uno ha sido desarmado y muerto -se llamaba Mike- y otro se encontraba en dificultades y sin municiones. Aún no se sabe si le ha pasado algo, pero ésta es la razón de la operación de salvamento.

P. ¿Cómo empezó todo? ¿Llevaron a los prisioneros en camiones y nadie les registró para asegurarse de que no escondían armas?

R. Sí. Y uno de ellos sacó una granada, la hizo explotar y se mató a sí mismo y a dos comandantes. También resultó herida leve una periodista británica. Poco después, los Talibantes aprovecharon que un periodista estaba entrevistando a un preso para apoderarse de las armas de los militares de la Alianza del Norte y mataron al menos veinte de ellos. La Alianza perdió el control del fuerte.

P. ¿Qué fue lo que les hizo empezar?

R. Pienso que todo fue por el periodista británico, por el mero hecho de ver a un Occidental.

P. ¿El resultado?

R. Parece que, de momento, han muerto 300 o 400 Talibanes. La misión de los estadounidenses y de los británicos es, ahora, matarles a todos.

 

 

 

 

 



 Copyright © 2005 Intag Corp! Inc. All rights reserved.    Contáctenos | Primera Visita | Webmaster 
free counters