Nota del Editor
Han
transcurrido casi dos semanas sin mucha actividad militar en los frentes
abiertos hasta el momento por la campaña contra el terrorismo llevada a cabo
por la Coalición. Se continúa en la etapa de lucha política, de ocupación de
espacios, de análisis de resultados y de programación de los próximos pasos,
al menos del “próximo paso” militar.
Hasta
ahora el resultado es bien magro. El gobierno Talibán ha sido reemplazado por
otro provisional, los frentes políticos internos se han reabierto con una
inestabilidad evidente, Afganistán muchísimo más destruido que antes, los
Talibanes dispersos pero no vencidos, reagrupándose y/o mimetizándose en la
población civil, Osma ben Laden no aparece, el Mullah Omar se ha escapado y
la red al Qaeda ha perdido su infraestructura local y gran parte de su
logística pero subsiste. De sus cuadros operativos solo uno de ellos ha sido
capturado vivo y de los hechos del 11 de septiembre solo hay un detenido con
acusaciones formales.
No
obstante, el gobierno de Estados Unidos ha manifestado sentirse satisfecho
por los resultados y sus fuerzas armadas habrían encontrado una estrategia
para combatir al terrorismo dentro de una lucha “asimétrica” como ya
comentamos en el parte anterior. A nuestro entender, esa estrategia es muy
segura en cuanto a pérdida de vidas de tropas propias pero exageradamente
devastadora y por falta de contacto humano directo con el peligro en los
frentes de batalla, deja todo librado a lo que pueden recoger los servicios
de inteligencia de fuentes no propias e inseguras. Los resultados están a la
vista.
Próximo paso
¿Irak?
Si
es Irak, ¡háganlo rápido!
La
opinión del Mundo
Punto
de vista táctico militar
Efectos
Colaterales
Peligros
nucleares y QB
Luego..... ¡a los
más chiquitos o menos peligrosos!
Bajas
Civiles en Afganistán
Y finalmente el mullah Omar se escapó en una
motocicleta
Frente India-Pakistán
Mientras
continúan las tratativas de paz, sobre todo de parte de Estados Unidos y de
las Naciones Unidas, las tropas de ambos países están en estado de “ojo a
ojo” en sus miras a lo largo de la frontera o “línea de control” de la zona
de Cachemira en disputa.
Este
escenario es de extrema peligrosidad pues el más leve incidente puede
provocar la escalada de una nueva guerra, sería formalmente la tercera, entre
ambas potencias nucleares asiáticas. Desde el incidente del 13 de Diciembre,
cuando un grupo de terroristas atacó el Parlamento Hindú, todas las noches hay
intercambio de disparos de “armas menores”, aunque ambas facciones reportan
acciones mayores con cohetes y morteros.
La
situación más débil, políticamente hablando, es la del gobierno de Musharraf,
presionado constantemente por La India y por Estados Unidos para tomar
medidas urgentes y fuertes contra grupos guerrilleros que gozan de gran
predicamento dentro del pueblo pakistaní y de la oposición al gobierno.
Musharraf se ha comprometido a tomar las medidas necesarias para preservar la
paz pero al mismo tiempo no quiere quedar mal con su pueblo por dos razones:
por el mencionado predicamento y para no quedar humillado ante el tradicional
enemigo.
Ya hemos analizado
extensivamente ésta situación en nuestro parte especial dedicado a Cachemira.
La variante es la explotación estratégica de la debilidad actual del gobierno
de Musharraf y la campaña antiterroristas que está llevando a cabo la
Coalición.
A diferencia de lo
ocurrido en Afganistán, los cachemiros parecen afectarse relativamente poco
por la probabilidad de una nueva guerra. En efecto, los granjeros que viven
en las cercanías de la línea no parecen tener apuro en buscar refugio. Para
algunos observadores, la línea es una especie de reliquia de la “terminada”
guerra fría. Tal es así, que ambas tropas mantienen una línea telefónica
“caliente” (red line) que cruza el borde y serviría para reportar
confrontaciones accidentales, pero que nunca ha sido usada. Según el
brigadier pakistaní Yaqub, cada vez que se establece un encuentro, avanzadas
exploratorias de ambos lados avanzan cautelosamente hacia un viejo puente de
madera que las separa justamente en el borde, controlan la línea,
intercambian una copa de té, conversan sobre películas y críquet y finalmente
cada uno retorna a su base.
Próximo paso
¿Irak?
Si es Irak, ¡háganlo
rápido!
En varios de nuestros
partes anteriores hemos comentado sobre los posibles próximos pasos, en
particular sobre el próximo, luego de Afganistán. Sin lugar a dudas el más
tentador para Estados Unidos es Irak pero al mismo tiempo es considerado un
peso pesado y además un “hueso duro de roer”. Los “halcones” Americanos
estarían ponderando esa posibilidad en estos días. Al respecto, el NYT, presenta un muy interesante análisis de Serge Schmemann titulado: Si
Husseim (Sadam) es el próximo, háganlo rápido.
Nota: Lo de peso
pesado es en función de la reacción del mundo Árabe y en particular del mundo
Musulmán, que no es exactamente lo mismo, como venimos previniendo
continuamente en nuestros artículos.
La Coalición está convencida que el operativo en Afganistán ha sido
exitoso hasta ahora, cosa que nos permitimos disentir. Dentro de ese
convencimiento está el hecho de que el gobierno de Estados Unidos considera
que al expulsar a los Talibanes y reemplazarlos por un gobierno local
aceptable se ha mitigado en parte la reacción de esos dos mundos fuertemente
relacionados. Al corto plazo creemos que eso es cierto. Nuestra discrepancia
se refiere a efectos a largo plazo que luego pasaremos a comentar.
Al respecto, Rolf
Ekeus, un diplomático sueco que fue el responsable de la inspección del
armamento iraquí por las Naciones Unidas de 1991 a 1997, aconseja actuar
sobre Hussein en forma rápida y suavemente, como se ha procedido con
Afganistán.
Nota: No sabemos que
entiende Ekeus por suavemente pues Afganistán ha quedado totalmente
destruido.
La opinión del Mundo
Para gran parte de la
Opinión Pública Americana, el momento es ahora y se piensa que si Hussein no
es eliminado ahora no lo será nunca más. Pero la Opinión Pública Mundial
piensa distinto: consideraría ilegítimo el ataque Americano y más ahora que
Hussein está haciendo relativamente buena letra y se mantiene increíblemente
callado para su patrón de comportamiento. Ir sobre él reviviría acusaciones
fundamentadas de “unilateralismo” sobre Estados Unidos y reviviría la vieja
“vendetta” de la administración de Bush padre de hace una década en
oportunidad de la Guerra del Golfo.
Punto de vista
táctico militar
Desde el punto de
vista práctico y militar, para Madeleine K. Albright que fuera Secretario de
Estado y embajadora de Estados Unidos ante las Naciones Unidas, “si en
aquella oportunidad, con tropas de 500.000 hombres no pudimos hacerlo, lo veo
bastante improbable ahora”. Para el actual secretario general de las Naciones
Unidas Kofi Annan, es mejor seguir tratando con diablo conocido que con uno
desconocido. ¡Sabias palabras!.
Efectos Colaterales
Todo esto sin entrar
en consideraciones de los efectos colaterales del desequilibrio en la región
y en los posibles efectos dominó sobre el resto del mundo. Si Irak se
debilita puede romperse el equilibrio Irán – Irak y con ellos peligrosos
efectos sobre el mundo Árabe y sobre la producción y suministro de petróleo.
Las otras opciones estratégicas
de promover conflictos internos, favoreciendo la posición de los Shiitas del
sur y/o a los kurdos del norte llevarían a desequilibrios étnicos y
religiosos de consecuencias imprevisibles.
Saliendo de la órbita
del Mediano Oriente, eliminar a Hussein podría significar caos en esa nación
y con ello quiebre económico de una nación no mal vista por Rusia y por la
Unión Europea. Rusia es un fuerte acreedor de Irak y espera cobrar y si se
ataca a Irak la Unión Europea vería afectada su cadena de suministro de
petróleo, unos 2 millones y medio de barriles diarios.
Peligros nucleares y
QB
Un fuerte argumento
trivial y final sería las posibilidades de que Irak recurra a armas nucleares
y QB, Químico Biológicas ambas de las cuales dispone.
Luego..... ¡a los más chiquitos!
Ante las dificultades que presentan enemigos
del tamaño de Irak, Estados Unidos se decidiría por emplear la misma
estrategia empleada contra Afganistán con otras naciones de similar
envergadura, que supuestamente cobijan o protegen a organizaciones
consideradas terroristas y que presenten peligro inminente contra ellos.
Al respecto, el NYT en un artículo producido
por James Dao y Eric Schmitt, del día 8 de Enero de éste año trata ese cambio
estratégico, tomando declaraciones del actual Sub Secretario de Defensa de
Estados Unidos Paul D. Wolfowitz, considerado uno de los “halcones” más
agresivos. Según sus últimas declaraciones, Wolfowitz estaría inclinado a
“ayudar” en su lucha contra la subversión y el terrorismo a países “amigos”
tales como Filipinas. El Pentágono
estaría además buscando otras posibles bases terroristas en países tales como
Somalia y Yemen que tienen gobiernos débiles y mal equipados para hacerles
frente.
Wolfowitz manifestó preocupación por la peligrosidad latente
aún en Afganistán, basándose en la muerte de un soldado Americano
perteneciente a las fuerzas especiales en una emboscada cerca de la frontera
con Pakistán. Por ello, dijo que continuarán bombardeando con los B-52 y B-1
enclaves terroristas cerca del borde con Pakistán.
Nota: Ésta a nuestro entender exagerada
preocupación por pérdidas de tropas propias, destruyendo todos los
potenciales peligros enemigos, conduce inevitablemente a una desproporcionada
reacción militar que nos retrotrae al terrible “diezmo” de los ejércitos de
ocupación del pasado. Las bajas son desgraciadamente algo inevitable en las
guerras y hay que asumirlas, incluso con sentido de eficacia militar.
Por un lado se ha criticado a los rusos que
tuvieron en Afganistán pérdidas humanas estimadas en 10.000 soldados y aún
así tuvieron que retirarse vencidos pero el otro extremo es la Coalición, con
Estados Unidos a la cabeza, que pretende acabar con todos los terroristas con
cero bajas de tropas propias, a costa de soldados de fuerzas “amigas” y de incontables bajas civiles, que serían
ya superiores a 4.000, sin contar las muertes de refugiados por inanición.
Recordemos que
Estados Unidos tuvo que declararse vencido en Vietnam con 45.000 bajas, cifra
realmente muy importante para cualquier ejército, pero a costa de 2.500.000
bajas vietnamitas, que quedaron además con una país destrozado.
Poniendo en evidencia la preocupación del
gobierno, Wolfowitz expresó que a partir de ahora se va a saber quiénes van a
ser realmente los amigos y aliados y quienes no (futuros enemigos quizá),
tales como ya anunciáramos en varios partes anteriores. Aún los fieles pueden
llegar a atentar en contra de la estrategia global de la Coalición sin son
ineficientes, como sería el caso del actual presidente interino de Afganistán
Hamid Karzai, del cual dijo: “es un gran amigo pero que esté a la altura de
las circunstancias es otra cosa”.
Somalia
De Somalia dijo que atrae a los terroristas
como un imán y que habrían identificado a la organización terrorista local al
Itihaad como ligada a al Qaeda y hay preocupación porque se incorporen a ella
Talibanes y el remanente de al Qaeda. En esos nuevos frentes dijo que la CIA
estaría buscando quiénes serían los “proxy”
más apropiados que reemplazarían el papel de improvisada y paupérrima
infantería mecanizada de la Alianza del Norte en Afganistán.
Filipinas
En Filipinas, el gobierno filipino estaría
ansioso de deshacerse del grupo militante Islámico Abu Sayyaf ligado a al
Qaeda y que ha venido batallando en las islas Basilán al sur del país.
Indonesia
En Indonesia, los militantes Islámicos han
estado luchando contra los Cristianos en las islas Sulawesi, pero no
existiría una base local lo suficientemente fuerte como para contener esos
ataques y necesitarían de apoyo directo de la Coalición. No obstante, Estados
Unidos no consideraría acción directa en Indonesia por razones de distancia y
de ser acusado internacionalmente de apoyar al actual gobierno, visto como
represivo y asiduo violador de los Derechos Humanos.
Yemen
Yemen en cambio podría ser un futuro campo de
acción por la existencia de bolsones terroristas dentro de una nación
prácticamente sin control de las regiones donde se nuclean esos bolsones.
Bajas Civiles en
Afganistán
Poco es lo que puede
encontrarse en la Web sobre éste acuciante problema humano. Un informe de la
Universidad de Nueva Hampshire, Inglaterra reportado por Wire.com News,
habla de 4.000 civiles muertos en Afganistán agregando que los medios de
Estados Unidos han venido ignorando ésta cuestión. Al respecto, el profesor
de economía Marc Herold dijo: “Y dado que los medios no lo
hacen, yo lo hice”. Y en consecuencia lo difundió por Internet.
Herold, un experto en
Economía del Desarrollo dedicó los últimos tres meses recorriendo la red de 12 a 14 horas
diarias compilando cifras de muertos civiles en Afganistán, de fuentes tan
dispares como la BBC de Londres y la Asociación de Mujeres Revolucionarias de
Afganistán, RAWA.
Descubrió que la
campaña antiterrorista de Washington ha matado en promedio a 65 Afganos por
día y critica a William M. Arkin, un ex analista de inteligencia del ejército
Americano y actualmente columnista del Washington Post por intentar minimizar
el problema de las bajas de civiles. Para ser honestos debemos decir que el
único en reconocer fuertes pérdidas civiles, aunque sin entrar en números,
fue el actual secretario de defensa de Estados Unidos Donald Rumsfeld.
Frente Afganistán
Y finalmente el
mullah Omar se escapó en una motocicleta
La BBC de Londres informó hace unos días que
efectivamente el mullah Omar. El líder espiritual de los Talibanes y el
segundo hombre más buscado del mundo, después de su yerno Osama ben Laden,
escapó de su escondite al sur de Afganistán en una potente motocicleta. Todo
hacía suponer su suicidio, su exterminio o su entrega. Estaba cercado rodeado
por tropas afganas y estadounidenses siendo su entrega inminente, al menos
eso es lo que juraban los jefes afganos que estaban negociando su rendición.
Teóricamente estaba en una zona montañosa de muy difícil acceso y estaba
acompañado de 1.500 fieles, de los cuáles tampoco se sabe sobre su destino.
Lo concreto es que huyó posiblemente acompañado por cuatro hombres.
El vocero del Ministerio de Relaciones
Exteriores Afgano Omar Samad, reconoció el fracaso diciendo que el escape
suena como divertido pero aseguró que será arrestado, juzgado primero
localmente y luego se atenderá a su posible extradición. El único punto a
favor de la Coalición y de sus aliados locales es la captura de un importante
cuadro de al Qaeda,
Ibn al Shaykh al Libi, uno de los 12 líderes
publicados por la CIA y el instructor militar supuestamente jefe de los
campamentos terroristas, quien fuera detenido por los pakistaníes. Sería
hasta el momento la figura más importante capturada viva en tres meses de
campaña y a través del cual Estados Unidos espera obtener información
importante sobre la organización. Habría sido instructor del hasta ahora
único sospechoso detenido con acusaciones formales por los hechos del 11 de
Septiembre, el franco-marroquí Zacarías Moussaoui.
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