La ideología de la Invasión
Recientemente ha sido publicado un artículo geopolítico
esclarecedor de Thomas Freedman, columnista del New York Times y para algunos,
vocero del gobierno tras las sombras, cuya cabeza visible es el presidente Bush y su staff más cercano. Lo que no cabe duda es que Freedman conoce bien la problemática de Estados Unidos en
su propósito imperial y el escenario geopolítico mundial y en particular el
del Medio Oriente.
En breve síntesis, dice que Estados Unidos ha adquirido en la
última década un poderío militar enorme, que lo habilita para administrar el
planeta, mientras sus pares de Europa se han ido quedando atrás. Dijo que ese
poderío estuvo oculto durante el gobierno de Clinton.
Da a entender que ha llegado la hora de hacer explícito ese poder pues ha
ocurrido el hecho que lo justifica, en clara referencia a los ataques del 11
de Septiembre. Nuestras reflexiones al respecto son:
Estados Unidos es el único actor de la actual unipolaridad.
Luego de la caída del Muro de Berlín se detiene la escalada armamentista
entre la ex Unión Soviética y Estados Unidos, y a partir de ese momento Rusia
mantiene su rol de potencia nuclear pero se congela en su poderío militar y
al no renovarse tecnológicamente ese poderío militar se debilita en forma
acelerada. Estados Unidos, por el contrario, continúa su carrera armamentista
mientras el resto del mundo se prepara para la paz, haciendo caso omiso de
que el poder militar es para ser usado. Europa, China, Japón y otras
potencias asiáticas debieron reaccionar hace tiempo ante el crecimiento del
desequilibrio armamentista.
Por otra parte, Estados Unidos se ha convertido en una sociedad
financiera y de servicios, de gigantesco consumo que debe ser continuamente
alimentado. Estados Unidos ha dejado de ser un país industrial, pero que
prioriza la seguridad a un nivel alienante. Todo debe estar asegurado para un
ciudadano norteamericano, desde que nace hasta que muere y en particular se
hace culto a las reservas, tanto a nivel individual como colectivo.
Si a éste escenario se suma la amenaza de colapso de la economía
global que ha llegado incluso a Estados Unidos, cuyo pueblo se ha percatado
de la vulnerabilidad de sus grandes corporaciones, no asentadas sobre bases
no productivas sino sobre burbujas financieras, tenemos a una nación a la
esperada una salida que les permita ver claro al menos a una generación
vista. Surge así la evidencia del poderío militar y de su uso, algo así como
un “!el poder militar idiota!”, que se suma al “!el
petróleo idiota!, ¡el petróleo!”. Muchos problemas domésticos resueltos
entonces de un plumazo. Sojuzgar al mundo para dotarlo de una democracia
subordinada de segunda categoría, en nombre de democracia, de la calidad de vida,
y ¿porqué no?, de Dios.
Las invasiones han probado siempre a lo largo de la historia ser
un buen negocio y si se trata de naciones pobres y con recursos naturales
importantes mucho mejor: tareas de reconstrucción, especulación con aumentos
globales en los precios de esos recursos naturales, control de enemigos y
premios a amigos y aliados, fortalecimiento de la industria armamentista
doméstica, etc.
En el caso de Irak, Freedman menciona
otro hecho que alienta la invasión y es el reemplazo de Arabia Saudita por un
socio y proveedor más confiable, el futuro gobierno títere de Irak. En ésta
oportunidad histórica, Estados Unidos cuenta como aliado al Reino Unido, que
tiene en su haber una experiencia de siglos en operativos de invasión colonialista. Ante ésta asociación anglosajona suena
extraña la participación activa de España, una nación que acrisola ocho siglos de intercambio cultural con el mundo islámico, europea, perteneciente a la "Vieja Europa", miembro conspicuo de la Unión Europea, que no tiene urgencias económicas
ni cruciales debilidades geopolíticas, con un pueblo muy religioso, humanista, rebelde, y amante de las libertades individuales, un pueblo que se ha manifestado masivamente en contra de la guerra.
Colateralismo
El gobierno de George W Bush y en particular las fuerzas armadas estadounidenses
emplean éste eufemismo como en la industria de los fármacos. Efectos
colaterales son generalmente efectos desastrosos no tenidos en cuenta o
tomadas muy a la ligera cual si todo
fuera una campaña de marketing. Si un fármaco falla, como por ejemplo la
terapia de reemplazo hormonal, es que se han producido efectos no previstos
pero que han dejado un tendal de víctimas, consecuencia de una mala terapia.
En éstas operaciones de invasión son efectos colaterales las bajas civiles y
la destrucción de los patrimonios culturales. Son efectos colaterales
entonces las bajas civiles, las migraciones forzosas, los campos de
refugiados, las muertes por falta de alimentos y agua. Lo colateral es
aceptado como un mal inevitable de una acción “curativa” y los curadores se
hacen insensibles a los efectos colaterales, como está ocurriendo actualmente
en Estados Unidos, fijando la pauta el propio presidente que declara no mirar
la televisión que muestra escena de horror provocadas por el accionar de la fuerzas
a su mando.
Informe sobre Kurdistán
Fuentes: Kurdistan.org, Gobierno
Regional del Kurdistán, Parlamento del Kurdistán,
Kurdistan National Network, Red
Informativa Kurda

Fuente: Red Informativa Kurda
Cómo se aprecia n éste mapa, el pueblo Kurdo, que reclama como
suyo el territorio denominado Kurdistán, ha sido de
alguna forma constreñido a formar parte de Turquía, Irán, Irak y Siria.
Veamos pues las características de éste pueblo.
Etnia
Los Kurdos son un pueblo de origen Indo
Europeo que habita una región que ocupa hoy partes de Irán, Irak, Turquía,
Siria y la ex Unión Soviética. Su piel y su fisiología es
parecida a los de los pueblos del Levante Europeo. Existen dos sustratos
raciales, los relativamente oscuros paleo-caucásicos y rubios de tipo Alpino
en el corazón del Kurdistán. Los paleo caucásicos
habrían sido “arianizados” lingüísticamente, racial
y culturalmente a principios del segundo milenio anterior a Cristo, mediante
acrisolamiento con tribus Indo Europeas asentadas en la región, fundamentalmente
Hititas, Mitanis, Haigs,
Medas, Persas, Escitas y Alanos.
Los Kurdos han sido perseguidos durante siglos en los países que
los hospedaron, haciendo eclosión en nuestros tiempos cuando en el año 1991
millones de Kurdos abandonó Irak cuando el régimen de Saddam
Hussein reprimió ferozmente una rebelión en el
norte de Irak. La comunidad internacional creo una zona en el norte de
exclusión de vuelo al norte del paralelo 36, que contó desde ese momento con
la protección de las fuerzas armadas de Estados Unidos e Inglaterra.
El “Experimento Kurdo”
Los Kurdos del norte de Irak pudieron reconstruir su región a
través de la ayuda financiera del programa de las Naciones Unidas Petróleo
por Comida, Resolución de las Naciones Unidas 986. Con ésta
ayuda, los Kurdos restablecieron su provisión de
energía eléctrica y de agua potable, construyeron caminos y hospitales y disminuyeron
sensiblemente la mortalidad infantil.
El Kurdistán Iraquí
Ésta región de
Irak está incorporada a Irak mediante un acuerdo celebrado entre el reino
Unido y Turquía, lo que determina de hecho lo inestable de su posición, una
especie espada de Damocles tanto para Irak como para Turquía y por extensión
a toda la región. En ésta zona de
80.000 kilómetros cuadrados vine 6 millones de los casi 40 de toda la
población Kurda. El control del Kurdistán Iraquí es
compartido casi por mitades entre el denominado Gobierno del Kurdistán Regional y el Gobierno de Irak.

Ésta zona ha
sigo azotada por persecuciones, campañas de deportación, arabización y
terrorismo así como a operaciones genocidas con armas de destrucción masiva
químico bacteriológicas tal como la Operación Anfal,
en la cual más de 4.500 villas y ciudades fueron saqueadas e incendiadas,
conducida por el régimen de Saddam Hussein y que resultó en más de 180.000 Kurdos
desaparecidos.
Los casi 40 millones de Kurdos existentes en el mundo, son la
mayor etnia desposeída de Estado Nacional. Han sido repudiados por insistir
en su identidad. Al respecto, Turquía invierte 10.000 millones de dólares por
año en su lucha contra el separatismo Kurdo. Irak ha intentado borrarlos del
mapa.
En Irán a los Kurdos no se les permite usar su propio nombre y en
Turquía hablar en Kurdo, aún en privado, era un crimen hasta el año 1991. La
historia oficial Turca es que los kurdos eran turcos que se perdieron en las
montañas y se olvidaron que eran turcos.
El territorio que reclaman los kurdos tiene el área de Alemania y
Francia juntas. Gran parte de éste territorio es montañoso y es por ello que
hay una simbiosis milenaria y cultural entre los Kurdos y sus montañas. Sus
valles que eran totalmente boscosos han sido totalmente desvastados en el
último siglo lo que ha provocado una
gran erosión aunque sus pasturas posibilitan una vida nómade
pero pastoril y agrícola. Se supone
que en éstos valles tuvo sus comienzos la agricultura hace casi 12.000 años.
Su lengua es
el Kurdo, miembro de la subdivisión noroeste de la rama Iraní de la familia
de lenguas Indo europeas, siendo muy diferente del Árabe y del Turco y a su
vez existen dentro de ella dos grupos principales que se dividen a su vez en
varios dialectos.
Su religión
mayoritaria es musulmán sunnita, un 60% y el resto, shiíta,
religiones indígenas antiguas, con pequeñas minorías de judíos, cristianos y
seguidores del culto Bahai.
Institucionalización de
un Estado Kurdo
El 10 de Agosto de 1921 el Tratado de Sevres,
al fin de la Primera guerra Mundial entre los vencedores Aliados y el
gobierno del ex Imperio Turco Otomano, que lo obligaba a renunciar a sus
derechos sobre la Arabia Asiática y el Norte de África. Ese tratado
establecía las bases de una Armenia independiente, una presencia Griega en
Tracia Occidental y sobre la costa de Anatolia
Occidental, así como el control griego sobre las islas del Mar Egeo que controlan
el Paso de los Dardanelos y de un Kurdistán autónomo. Este acuerdo fue rechazado por el
nuevo régimen nacionalista Turco y reemplazado por
el Tratado de Lausana de 1923. Los Kurdos de Irán seguirían siendo gobernados
por Teherán.
Esa división del Kurdistán ha ido fragmentando la sociedad Kurda. En 1945
los kurdos establecieron una república Kurda en Mahabad,
perteneciente al Soviet, en una zona ocupada en Irán, que fue reocupada por
las fuerzas armadas iraníes un año después. Desde 1970 los Kurdos Iraquíes
han gozado condición de estado autónomo y en 1991, luego de la guerra del
Golfo han gozado una condición de estado prácticamente independiente de Irak.
En Turquía, desde 1987, han
venido soportando un estado de Guerra permanente con el gobierno de Ankara, tratando
de liberarse del proyecto turco de suprimir todos los vestigios de la
identidad Kurda. El actual rebrote de población juvenil kurda en Turquía
demanda igualdad absoluta y en caso contrario absoluta independencia.
En el Cáucaso,
la naciente República Armenia, a lo largo del período 1992-94 borró la
comunidad kurda del “Kurdistán Rojo”. Una vez
eliminada Armenia anexó el Turkestán Rojo, que
forma un puente terrestre entre el enclave Armenio de Nagomo-Karabakh y Armenia propiamente dicha.
A nivel geopolítico, desde el
fin de la primer Guerra Mundial, Kurdistán ha sido
administrado por cinco naciones, Turquía (43%), Irán (31%), Irak (18%), Siria
(6%) y la ex Unión Soviética (2%). Los kurdos iraníes han estado bajo mandato
iraní desde 1514. Los otros tres cuatros vivieron el el
Imperio Otomano desde esa fecha hasta
fines de la Primera Guerra Mundial. El Mandato Francés Sirio recibió su parte
y los británicos la suya: Kurdistán central con sus
yacimientos petroleros de Kirkuk en su recientemente creado Mandato de Irak.
El Kurdistán del norte y del oeste tuvo por el
Tratado de Sevres la opción de independencia al ser
desmantelado el Imperio otomano.
El pueblo
kurdo está representado en el Mundo Árabe (en Irak y Siria), en la NATO (en
Turquía), en el Bloque Central de Asia (en Irán y en Turkmenistán) y
recientemente en el Bloque Soviético (en el Cáucaso,
(Armenia), Azerbajan y Georgia).
La sociedad
kurda está organizada tribalmente desde tiempos
remotos y hasta ahora todos los intentos de un pan-Kurdismo
han sido abortados por los intereses de las naciones que eventualmente los
hospedan. La máxima autoridad son federaciones tribales.