Quiebra
de la democracia capitalista
Fuente: El
País de España
Sábado 13
de Julio 2002-07-15
Autor:
José Vidal Beneyto
Sociólogo Español,
cofundador del diario El País, de España, catedrático de la Universidad
Complutense de Madrid, Consejero de la UNESCO y de la Comunidad Europea y del
cual extrajimos los siguientes comentarios:
Pues a la corrupción
política convertida en indisociable de las democracias -véase el
número Corruption in Western Democracies, de la Revista de Ciencias Sociales
de la Unesco, septiembre de 1996-;
Se suma la generalización
del rechazo de la política, confirmado año tras año por la creciente
reducción de la participación electoral y por la disminución de la afiliación
partisana;
A la escalada en la mediocridad de los líderes y en el sectarismo de
los partidos, ha venido a añadirse la inquietante regresión de los derechos
humanos -última trinchera de los valores democráticos- a consecuencia de las
derivas antiterroristas del post-11 de septiembre, de que da cuenta el número
de julio / agosto de Amnistía Internacional.
A esta implosión de la democracia, reducida a simple mecanismo de
legitimación popular, mediante operaciones recurrentes de relaciones
públicas-electorales y a la invocación de los principios de la democracia
como soportes de las agresiones bélicas del imperio se ha sumado en los
últimos años
Finalmente el derrumbe
de la fiabilidad del capitalismo de mercado.
Mas allá del
primado de la especulación y de la economía financiera sobre la economía
real, más allá del increíble nivel de oligopolización empresarial que
transforma en ritual la función del mercado, el destape de tantos casos de
fraude ha puesto al descubierto que vivíamos en el imperio de la trampa.
Embrollos, fraudes, zalagardas, timos, chanchullos, enjuagues, gatuperios,
todo el vasto espectro de las viejas prácticas del monipodio, afinadas al
ordenador y puestas al servicio de arrolladores ejecutivos, al servicio de
arrolladoras empresas.
A las que se van
poniendo nombres y apellidos: Enron, Arthur Andersen, Dynegy, Adelphia,
WorldCom, Xerox, Merrill Lynch, Tyco, QWest, Merck, Global Crossing,
Bristol-Myers y un larguísimo etcétera que iremos conociendo, ya que, según
la agencia Weiss Ratings, al menos un tercio de las empresas americanas
cotizadas en Bolsa podría haber manipulado sus resultados financieros. Barton
Biggs, de la banca Morgan Stanley, escribía hace unos días: 'Sabíamos que
estábamos en un casino de juego, pero creíamos que no se hacía trampas'.
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