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Noticia Número 8
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5 de Abril 2002
Juan Chamero, Editor Jefe de aunmas.com
Irish Independent News


Aspectos Éticos de la Vida Fetal

Un feto de 21 semanas es operado dentro del útero materno y responde como un bebe asiendo el dedo del cirujano que lo estaba operando.




Ésta es una de las fotos más sensacionales que uno pueda imaginar. La diminuta mano de un feto de 21 semanas sale del útero de la madre para agarrar el dedo del cirujano. Fue tomada por el fotógrafo Paul Harris durante un desarrollo medico para controlar los efectos de la "espina bífida".

Nota: Aunmas agradece a nuestra colaboradora de Buenas Ondas, Stella de León, por habernos hecho llegar un hermoso visual en Power Point, realizado por un autor anónimo, centrado sobre éste crucial tema ético y científico. Es en sí un maravilloso mensaje de esperanza que hemos preferido incluirlo en ésta sección.

Fuentes:Irish Independent, Samuel- Página Personal, Heartland.


La operación se hizo en el propio útero materno para salvar al bebe, hoy Samuel Armas, uno de los pacientes más jóvenes de la historia médica, de un serio daño cerebral. Samuel sufría entonces de espina bífida, la cual deja expuesta parte de la espina dorsal por falla en el desarrollo de la columna vertebral. La operación se hizo para cerrar la abertura protegiendo así a la espina y con eso al eje de las comunicaciones de señales nerviosas al cerebro del feto. Para la operación se tuvieron que diseñar instrumentos especiales pues las suturas usadas para el cerramiento eran de un tamaño inferior al espesor de un cabello humano.

Luego de la exitosa operación, comenzó la batalla por la supervivencia del bebe, fuera de la emocional que sus padres Julie y Alex Armas tuvieron que vivir. Ambos deseaban fervientemente tener un bebe y Julie, enfermera de 27 años de edad y que había tenido ya dos abortos naturales, quedó finalmente preñada de un bebe que iba a llamarse Samuel Alexander si fuera varón.

A las 14 semanas Julie comenzó a sentir fuertes calambres y se le hizo un barrido por ultrasonido que mostró que el feto se estaba desarrollando en mala posición dentro del útero. Su cerebro estaba deformado y su espina se estaba saliendo de la columna deformada: tenía lo que se llama espina bífida. Sus padres, Julie y Alex, un ingeniero aeronáutico, estaban desolados y estuvieron a punto de decidirse por abortar la preñez, lo que era legalmente permitido en Georgia, Estados Unidos, donde residían. No obstante, esa no era una buena opción para ambos, profundamente religiosos.

En su desesperación, la madre de Julie recurrió a la Internet y encontró un sitio que hablaba de cirugía de avanzada por un equipo de la Universidad Vanderbilt en Nashville, Tenneessee, con resultados todavía no certificados por las revistas médicas. Los médicos de la pareja se pusieron en contacto con el Dr. Joseph Bruner, al que pertenece el dedo que agarra el bebe, comenzando una carrera contra el tiempo.

En efecto, la espina bífida puede conducir a condiciones que causan serios daños cerebrales y dado que esa condición no estaba aún presente en Samuel había que actuar rápido. Julie decía: ¡no me preocupa que el bebe no pueda caminar, ¡solo quiero un bebe que me reconozca!.

La teoría médica era que prevenir el desorden antes de que el bebe naciera aumentaba las chances de que no sufriera daño cerebral serio. La espina bífida no se cura pero sí puede intentarse limitar significativamente el posible daño ulterior. La intervención era considerada de alto riesgo y despertó controversias pues rompe el principio medico que afirma que el riesgo no debe ser superior a los beneficios.

El matrimonio Armas estaba consciente de que si algo marchaba mal no se iba a intentar a extraer a Samuel por cesárea. La ciencia médica además no puede actualmente asegurar mantener vivo a un feto de 21 semanas fuera del útero materno. Se alistó entonces un equipo de emergencias médicas, no para Samuel sino para Julie.

En declaraciones posteriores Julie dijo: lo peor que podíamos hacer era no intentarlo. ¿Qué sucedería si para cuando Samuel tenga 21 años el procedimiento fuera estándar y les preguntara?: ¿Ustedes sabían que esto existía?, y nosotros nos veamos obligados a contestarle: Sí, lo sabíamos, pero no lo hicimos.

No detallaremos aquí otros riesgos técnicos de la compleja operación, tales como las posibles contracciones de Julie poniendo en riesgo la vida de Samuel y las relacionadas con el movimiento del fluido amniótico.

Robert Davis, quién hizo el reportaje para USA Today, dijo que la lesión que dejaba expuesta la espina de Samuel estaba baja en su columna, decreciendo con ello las chances de daño nervioso. Durante la operación, el equipo permaneció aparentemente tranquilo, El Dr. Bruner y el pediatra Noel Tullpant hablaron del tiempo durante el transcurso de la operación. Al cabo de una hora, el útero era colocado nuevamente en su lugar. "Hermoso" dijo uno de los técnicos y el alivio recorrió la sala de cirugía. Julie retornó al hogar pocos días después y se pronosticó su nacimiento para el día 28 de Diciembre.


¿Qué pasó luego?

Samuel llegó al mundo el día 2 de Diciembre a las 6:25 PM pesando poco menos de 3 kilos y midiendo 52 centímetros. Nació a las 36 semanas pero vino al mundo llorando. No tuvo que pasar demasiado tiempo en la unidad prenatal y ambos, madre e hijo, estuvieron en su casa el día 6 de Diciembre. Después de analizar su cerebro con ultrasonido, el neurocirujano de Samuel se mostró muy optimista sobre su evolución, no presentando malformaciones ni hidrocefalia.


Mueve sus piernitas muy bien desde la cadera y algo desde las rodillas. En el útero estaba medio dobladito y el ortopedista cree que tiene buenas chances para caminar. Comenzará la terapia física la próxima semana para trabajar algunas de sus rigideces en las piernas, como resultado de haber estado doblado en el útero. Se alimenta muy bien.



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