
Al Pueblo
Colombiano
Aplaudimos la iniciativa de nuestros hermanos Colombianos de cimentar la paz mediante una justa deportiva muy querida para los latinoamericanos: La Copa América. Felicitamos en especial a los finalistas, a las selecciones de Colombia, México, Honduras y Uruguay, por la calidad y garra puesta en juego a lo largo de la justa. Colombia fue no-solo el organizador de una reunión impecable sino que su selección fue la que más se acercó a la perfección, invicta, con 11 goles a favor y ninguno en contra, demostrando lo que puede hacerse cuando se dejan de lado intereses mezquinos y temores.
Finalmente
nuestros mejores deseos de que ésta justa lleve la ansiada paz a nuestros
hermanos colombianos. Colombia demostró lo que puede el deporte en el
acercamiento, en la hermandad y en la
alegría de los pueblos. ¡Gracias Colombia!, ¡Gracias a todos los Pueblos
Americanos que participaron!.
Realmente
es muy difícil estar casi siempre obligado a ganar, a hacer un papel impecable
y más aún cuando el mundo del fútbol está llegando a un nivel de paridad
increíble. Quizá lo mejor para Brasil sea continuar jugando con su
personalidad, la que lo llevó ser
cuatro veces el Campeón del Mundo, “jugando” realmente a la pelota valga la
redundancia, con un juego elegante, veloz y divertido.
De
todo lo bueno, lo que más nos ha impresionado es la actuación de la Selección
de Honduras, que pese a haber sido invitada a último momento jugó a la altura
de los mejores, sin fijarse en los laureles de sus adversarios, con garra y
confianza en si misma. Honduras nos enseña que los seres humanos somos
maravillosamente “iguales”, con una igualdad que va más allá de las meramente
económicas, sociales, raciales, intelectuales y emotivas.
La
Selección Uruguaya como siempre, con su clásico coraje “charrúa” y con un
conjunto de jugadores muy joven y poco fogueado en lides internacionales, hizo
un excelente papel, quizá demasiado especulador al principio, como temerosa de
no poder rendir de acuerdo a sus antecedentes. No mereció perder en la
semifinal, pero en el deporte hay que definir de alguna forma al ganador.
La
Selección de México, digna y merecida finalista se encuentra a si misma luego
de andar a los tumbos en la preselección para el próximo mundial, sobre todo
por su magnífico triunfo frente a Brasil, selección que está evidentemente
pasando por una aguda crisis de estilo versus efectividad. En la final quizá
especuló demasiado.
Colombia,
con un muy buen equipo, renovado, salvo consagrados como Córdoba, y con una
defensa increíble, con hombres fuertes y veloces como si fueran delanteros,
incansables, creando un círculo de protección al arco al cual fue muy pero muy
difícil llegar. La prueba, terminar un campeonato como la Copa América sin
goles en contra. ¡Felicitaciones a Colombia por su Primera Copa América!.
El
caso de Argentina, francamente no logramos entenderlo. Curiosamente hasta los
medios eludieron tratar el tema, como si fuera una decisión no querida, poco
solidaria pero aparentemente aceptada sin demasiados reclamos. Inmediatamente
de coronarse por cuarta vez Campeón Mundial del Sub 20, Argentina decide auto
marginarse de la tradicional competencia de la cual fue finalista en 24
oportunidades y Campeón en 14.
No
hemos escuchado ninguna explicación coherente, ni a favor ni en contra de la
no-asistencia al encuentro, ni siquiera de parte de Maradona, ¡que en éstas
cosas no suele callarse!, salvo sus tímidas declaraciones emitidas en
oportunidad de disputarse la final entre Colombia y México, achacando la culpa
a los dirigentes.