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El Zen como Tecnología de Potencial Humano
10': Calentamiento: Ba Duan Jin y la rutina de hombros y rodillas. Probar las dos técnicas de rotación de brazos: hombros activos, brazos pasivos y brazos activos hombros pasivos.
60': Las 17 Habilidades Sicofísicas Básicas: se realizó una sesión de resistencia aeróbica con empleo intensivo de los grupos musculares que participan de la carrera de velocidad. Los participantes realizarán un "cross country" o carrera a campo traviesa, a media velocidad, corriendo con la planta de pie, levantando rodillas y con un ligero balanceo de hombros (imitando la carrera del ciervo en el Deporte de los Cinco Animales ya descripta en una clase anterior). Se controló, además de la técnica de carrera, la relajación de cara y de extremidades superiores. El recorrido programado es de unos 12 kilómetros.
Algo de teoría sobre la meditación Zen: Incluimos en ésta clase la segunda parte de las explicaciones necesarias para afianzar el resultado sicofísico de la tercera sesión de meditación Zen.
Dijimos que el objeto de la meditación Zen es lograr el "hishiryo", el no pensamiento, o lo que está más allá del pensamiento y del no pensamiento y mediante el cual el practicante accede a conocer su verdadera naturaleza. Imaginemos el siguiente modelo sistémico aproximado de nuestra mente:
racionalidad: la mitad izquierda de nuestro neoencéfalo, responsable de nuestra racionalidad, donde campea como en sus dominios la especulación, la duda, el conocimiento racional, el temor, la tecnología y que define el "hombre como administrador".
Intuición: la mitad derecha de nuestro neoencéfalo, responsable de lo no racional, área del arte, de las ilusiones, del amor, de la espontaneidad, de la entrega, del ansia de gloria y que define el "hombre como líder".
Esta analogía ha llevado a los estudiosos de la ciencia de la conducción, del "management", a decir:
que el hombre administra con el lado izquierdo de su mente
pero lidera con su lado derecho.
Evidentemente, ambas partes forman nuestra mente, no están desconectadas y si bien son prácticamente autónomas en su desarrollo son intensa y extensivamente interactuantes. Siguiendo con nuestra analogía, podemos decir que la ciencia desarrolla el lado izquierdo mientras que disciplinas como el Zen desarrollan el lado derecho. Cuando decimos habitualmente que pensamos o que estamos pensando, estaríamos haciendo referencia en particular a la actividad del neoencéfalo izquierdo.
Ya dijimos que en la posición de meditación Zen o "shikantaza", debíamos ser como un espejo. Podemos imaginar que cuanto más especulares seamos tanto más equilibrio existirá entre nuestras dos "mitades" mentales y estaremos en cierto modo corrigiendo la hipertrofia habitual en nuestra cultura del lado izquierdo respecto al derecho. El responsable de que quedemos "enganchados" en lo que ya pasó o el lo que aún no existe por estar en el futuro, ideas e imágenes que nos acribillan y distraen nuestra atención, impidiéndonos vivir el siempre distinto presente, es nuestro lado izquierdo.
Si amamos algo y tememos perder el amor de ese algo, nuestro lado izquierdo nos martilla con el amor que ya fue o peor, con idealizaciones de vivencias que nunca fueron reales. Eso en el Zen se denomina "la maya", la ilusión y las ilusiones, los errores, los engaños, se denominan los "bonos".
La maravillosa complementariedad: La conjunción y complementariedad de ambas partes de nuestro neoencéfalo es una maravilla de la creación: la parte izquierda, escapando generalmente a la realidad, a la cotidianeidad, a la naturaleza, es la que nos permite sobrevivir y nos anima justamente a robarle secretos a la naturaleza para intentar dominarla, mientras que la parte derecha es la que nos posibilita responder adecuadamente a la realidad e incluso la que crea, aparentemente "a partir de la nada".
Nota: Esta es la teoría que asigna el poder creador al vacío, a la nada, a lo que en otras clases hemos denominado "ku" y que en el taoísmo se conoce como "la hembra misteriosa".
1- Ver Más
15': Gimnasia: de flexibilidad, fundamentalmente de cadera y de extremidades inferiores, muy contraídas después del esfuerzo.
5': Terminación: se realizaron 5 minutos de meditación en posición seiza.
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