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Técnicas de Desplazamiento en Combate
El desplazamiento debe ser tal que se minimice el tiempo durante el cual uno se mantiene sobre un pie o ninguno, manteniendo el centro de gravedad del cuerpo lo más bajo posible y evitando oscilaciones innecesarias del mismo, con pasos "medidos", conteniendo la respiración la mayor parte del tiempo que sea necesario, con inspiraciones muy breves, con máxima concentración y con los sentidos en máxima alerta.
Los saltos son generalmente muy vistosos en danzas, demostraciones sicofísicas y en las películas pero muy riesgosos en una situación real de combate. El centro de gravedad bajo, flexionando las piernas pero manteniendo derechas la columna y la cadera son factores fundamentales para mejorar la inercia de nuestro cuerpo, tanto quieto como en movimiento.
La fluctuación del centro de gravedad produce desgastes de energía innecesarios, demora el movimiento y aumenta nuestra inestabilidad. Si además inspiramos durante nuestro desplazamiento presentamos indefensión contra ataques imprevistos. Cualquier desplazamiento altera nuestra visión y nuestra audición, produciendo confusiones de tiempo y lugar, razón por la cual los desplazamientos deben tener "espacios de quietud", que aunque mínimos contribuyen a orientarnos.
Practicamos el clásico desplazamiento en posición flexionada y en arcos cortos, en forma de media luna, de modo tal que visualizado desde arriba los pies avanzan hacia su destino en pequeños arcos sobre la línea principal que se dirige al mismo. Se practica hacia adelante, hacia atrás, a los costados, a 45 grados y se analizan las tácticas recomendables de cambios de dirección, por ejemplo, como girar a 180 grados.
Otra técnica muy importante al respecto es aprender a "mirar cubriendo 180 grados". Normalmente miramos enfocando bajo un determinado ángulo visual, que va desde unos pocos grados a 90 grados. Mirar a 180 grados es visualizar de rabillo de ojo izquierdo a rabillo de ojo derecho sin prestar especial atención a nada dentro de ese ángulo, siendo todo "isoimportante".
Es la actitud de una persona que enfrenta la vida, la naturaleza, la lucha por la vida, sin pre - juicios, sin intentar adivinar desde donde partirá o aparecerá algún obstáculo. Es la visión que se corresponde con un estado mental de "lago sereno" y a partir de la cual podemos concentrar nuestra potencia visual en forma óptima, ante la suposición de que la aparición de los mencionados obstáculos es "isoprobable".
Un buen ejercicio es hacer viajar nuestra mirada por un determinado recorrido focalizando puntos singulares de ese recorrido y entre puntos, intentar mirar a 180 grados.
La visión a 180 grados nos serena y recíprocamente,
nuestra serenidad nos ayuda a mirar a 180 grados.
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