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El papel del “ombudsman”

 

 

Reproduciremos parte de se discurso que aclara el papel del Ombudsman o Defensor del Pueblo en nuestra sociedad, pronunciado por el Dr. Fernando Alvarez de Miranda, Defensor del Pueblo de España y presidente de la Federación Iberoamericana de Ombudsman, http://www.ombudsman.gob.pe/congreso_fio/ponen11.htm .

 

"La humanidad ha debido recorrer un largo camino, a veces difícil, en este proceso dinámico de reconocimiento de la dignidad de la persona y de sus derechos fundamentales, así como del derecho de los pueblos a la autodeterminación y autogobierno, proceso que se inició ya desde 17 siglos antes de Cristo con el código de Hammurabi y que ha continuado con importantes contribuciones, entre las que me gustaría destacar la de la Escuela Española del Derecho de Gentes con Francisco de Vitoria, Domingo de Soto, el inolvidable Bartolomé de las Casas, hasta llegar a las firmas de la Declaración Universal de Derechos Humanos el 10 de diciembre de 1948, de la Declaración Americana que antes recordábamos, la Convención de Ginebra de Derechos Internacionales Humanitarios y de la propia Carta de las Naciones Unidas. A partir de las obligaciones contenidas en esta última, concretamente en los artículos 55° y 56° y de su desarrollo por la jurisprudencia de la Corte Internacional de Justicia, puede afirmarse que se ha introducido un nuevo principio constitucional en el derecho internacional: la dignidad intrínseca del ser humano. Ello tiene una clara consecuencia: no hay razón de Estado que pueda justificar violación alguna de los derechos humanos."

 

"Pero antes quisiera reiterar la importancia que reviste la figura del OMBUDSMAN en las sociedades democráticas iberoamericanas. Constituye, sobre todo, una garantía adicional a los mecanismos previstos en un estado de derecho. Aunque su origen se remonte el siglo pasado, su existencia en nuestro tiempo y en nuestros países es un signo de democracia participativa y un factor de paz social. Responde, en gran medida, a un clamor de la sociedad civil cansada de no tener otros mecanismos independientes, fuera de los jurisdiccionales, donde acudir en los casos de mala administración o cuando se violan los derechos que les afectan."

 

"La autonomía frente a los poderes públicos y a los grupos de presión, por ejemplo los medios de comunicación, es algo fundamental para que el OMBUDSMAN pueda desempeñar bien su labor. Es más, yo me atrevería a decir que es necesario un cambio de mentalidad política de los gobernantes con respecto a la figura de los OMBUDSMAN. Lo que no hay que hacer es intentar deformar ni manipular al Defensor del Pueblo, de modo que acabe convirtiéndose en una especie de títere o un espantapájaros. Para eso es preferible que no exista."