Nota Editorial de aunmas
Juan
Chamero
Nos guste o no, la marcha de la
economía de los Estados Unidos es decisiva para la economía del Resto del
Mundo. Desde un punto de vista ortodoxo, tampoco podemos decir que Estados
Unidos es un Imperio pues no “impera” al estilo de los imperios históricos,
pero no hay que dejar de reconocer su gigantismo y su vitalidad. Hacer
proyecciones nacionales o regionales, sin tener en cuenta la marcha de economía
norteamericana, es algo sin sentido, como lo es no tener en cuenta la marcha de
la economía de la Comunidad Europea, Rusia, China y Japón, aunque de todas y
por lejos, la economía norteamericana es dominante.
Somos
Americanistas en un sentido amplio porque creemos en otras cosas además de lo
económico pero no por ello vamos a denostar contra los “Imperios” por celos o
resentimiento. Creemos en la potencialidad de Latinoamérica y apostamos a un
destino de grandeza, pero creemos que todavía no nos ha llegado la hora aunque
intuimos que está cerca. Ya, incluso en Estados Unidos, los “hispanos” somos
oficialmente la segunda minoría, habiendo superado a los afro-americanos. Esto
cambiará sin lugar a dudas la rígida ética “Americana”, seguida a rajatabla por
absolutamente todas las minorías, excepto la hispana. Por ello, hemos
introducido ésta guía, para que todos podamos beneficiarnos de la riqueza
mundial que hoy es liderada por Estados Unidos.
Al
respecto, nuestros países pueden ser tildados de bohemios por su desprecio del
hecho económico y de sus realidades pero evidentemente estamos aprendiendo, al
menos a aprovechar los avances de la tecnología y en particular de Internet, la
tecnología de avanzada más accesible. Aprendamos el manejo de las finanzas
internacionales y sepamos qué podemos reclamar como derechos, como personas y
como pueblos, y no entremos en el viejo juego demagógico fuera de tiempo
incitando a nuestros pueblos a mofarse de las duras realidades económicas y
financieras mundiales.