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Reflexiones Finales: ¡El Hombre, ese ser contradictorio!

¿ Leche y Zapatillas o Internet?

 

Una falsa opción que conduce a innecesarios enfrentamientos económico sociales. La opción debería ser reemplazada por la complementación deseable y viable:

 

¡Leche y zapatillas y además Internet!

 

No obstante vale la pena el análisis de la conveniencia estratégica de Internet para nuestros países Latinoamericanos. En breve síntesis creemos que a muy corto plazo Internet va a tener 500 millones de usuarios y va a dar trabajo a unas 1.000 millones de personas, con unos costos tan bajos como para ser accesible a cualquier ser humano del planeta. A este respecto, Internet será una tecnología prácticamente gratuita para todo aquel que esté dispuesto a hacer uso de ella.
Desgraciadamente, como pasaremos a analizar a continuación,
Internet pasará a la historia como una verdadera tecnología de punta, accesible por centavos, que alimenta a la mente y al espíritu pero no al cuerpo.

Análisis económico: En efecto, a muy corto plazo, cualquier persona en cualquier lugar de la tierra podrá acceder a las maravillas de Internet con la misma facilidad con la que accede a un televisor. Supongamos el acceso de nuestros chicos en la escuela: tomemos un aula con 40 alumnos y una maestra que los atiende ayudándose con una PC que se adquirió merced al esfuerzo de la Cooperadora del Colegio y supongamos que ese Colegio esté conectado en red a Internet. El costo mensual de ese servicio puede llegar a ser hoy del orden de los 20us$ mensuales, que prorrateado sobre 40 chicos nos da un costo unitario mensual de 0.50us$/chico/mes, con diferencias de costo dependiendo de la ubicación del Colegio: en pleno centro de Manhattan, Calcuta, una favela de San Pablo o una Villa Miseria de Buenos Aires, pero seguramente no significativas para nuestro análisis.

Contrapongamos este servicio de punta con el costo de brindar a los chicos la famosa y necesaria "copa de leche" y un par de zapatillas. Tomaremos como ejemplo costos de Buenos Aires, Argentina, país de excelentes recursos alimentarios: una copa de leche con algo de cacao dos veces al día acompañada de un pan o un bollito, tiene un costo de aproximadamente 1us$/día/chico mientras que un par de zapatillas de buena alrededor de 40$ el par y con una duración media estimada de cuatro meses. Si Usted hace los cálculos verá que el
costo por chico por mes de clase es de 35us$, es decir, ¡unas 70 veces el costo de acceder al conocimiento del mundo!. Si quisiéramos ahora extender nuestro cálculo a la población total de un país "intermedio" como Argentina, con una población escolar de unos 6 millones de chicos, tendríamos para un ciclo de 8 meses nada menos que una necesidad presupuestaria de 1680 millones de us$ comparado con un costo Internet de 28 millones de us$. Evidentemente la tecnología no se ha aplicado en las útimas décadas a la producción de estos insumos básicos con la misma dedicación que a las tecnologías de punta.

Esto no significa que debamos entrar en una quizá necia acción contestataria o en lamentarnos que el hombre sea efectivamente el lobo del hombre, sino una reflexión más a tener en cuenta. Los Oientales tienen para este tipo de problemas una suerte de "aporía" que expresa:


Si un problema tiene solución, ¡para qué os váis a preocupar!;
y si el problema no tiene solución, ¡para qué os váis a preocupar!.



Conclusión Final: El llevar y extender a nuestra sociedad lo bueno y accesible y que no inhibe otras acciones necesarias ni produce efectos secundarios nocivos es un deber, como es un deber continuar luchando para salir de la irracionalidad de un mundo injusto. Si Internet nos permite tener al alcance de nuestra mano cosas del primer mundo que satisfacen esos prerrequisitos, debemos tomarlo pues a la larga y a la corta es nuestro si bien hay que aceptar y conocer que está en una prioridad inferior a otras necesidades básicas.