| Historia del Fútbol |
Principio de regulación, Richard Mulcaster: En Inglaterra, el juego siguió siendo rudo y poco elegante, pero encontró en esa época un seguidor prominente, que lo alababa por otras razones diferentes a las de los jugadores, con su simple placer en la lucha por la pelota. Richard Mulcaster, el famoso pedagogo Inglés, director de los renombrados colegios de Merchant Taylors' y de St. Pauls, le adjudicó a la causa valores educativos positivos para la juventud: señaló que el fútbol fomentaba la salud y la fuerza, que había que eliminar las brusquedades y la gran dureza, que seria ventajoso para el juego limitar el número de participantes y que se necesitaba un árbitro severo.
El fútbol considerado como licencioso: Hasta esa época, la oposición al fútbol se debía a reflexiones prácticas, pues se decía que era el causante de tumultos y danos materiales, como por ejemplo en 1608 en Manchester, donde una nueva prohibición fue justificada con la explicación de que el fútbol causaba muchas roturas de vidrios de ventanas. En el correr del siglo XVI, se sumaron otros ataques: en los lugares donde comenzó a expandirse el puritanismo, se hacia también la guerra a los entretenimientos "libertinos" y, entre ellos, figuraba el deporte en general, con el fútbol a la cabeza. Se lo consideraba, en primer lugar, como un perturbador del descanso dominical. Ataques similares fueron dirigidos también contra el teatro, en el cual los puritanos comprometidos veían una fuente de ocio y de vicio.
En esta época comienzan los domingos ingleses sin entretenimientos, los cuales se establecieron en la época de la "Commonwealth" y del dominio de los puritanos (pese a que se cuenta que justamente Oliver Cromwell fue un robusto jugador de fútbol en su juventud). De esa época en adelante, el fútbol será una cosa tabú los días domingo, y permaneció así durante los siguientes trescientos años, hasta que se lo pudo practicar de nuevo, primero en forma no oficial y luego oficialmente aceptado por la "Football Association".
Todas estas medidas no pudieron extirpar el fútbol de la Isla. Por ejemplo, en Derby, las autoridades intentaron continuamente, entre 1731 y 1847, poner fin al fútbol masivo en las calles, teniendo finalmente que aplicar ley contra la insurrección.
Su regulación: Durante varios siglos no se registró casi ningún desarrollo en el fútbol. No obstante, éste deporte, prohibido durante 500 años, no pudo ser eliminado, pero tampoco salió de su rudeza, violencia y falta de reglamentación. Recién a comienzos del siglo XIX se vislumbra un cambio: el fútbol fue ganando cada vez más terreno en los colegios, principalmente en los "public schools", y fue en este ambiente que se renovó y refinó.
Pese a todo, el fútbol continuaba siendo un juego sin reglamentación, es decir, no existía una forma determinada de juego. Cada colegio aplicaba sus propias reglas, las cuales divergían, a veces, considerablemente entre sí. A parte de aferrarse a las tradiciones, mucho dependía también de los terrenos de juego a disposición. En los lugares donde se jugaba en patios de colegios, con suelos empedrados y muros, no había lugar para partidos masivos.
Fútbol de habilidad: Es por eso que los colegios de Charterhouse y Westminster, así como Eton, Harrow, Winchester y Shrewsbury, reclaman ser la cuna del fútbol, donde era más importante la habilidad en el "dribbling" o "gambetta" que la demostración de potencia tumultuosa.
Fútbol rudo: Por otro lado, los colegios como Cheltenham y Rugby tendían más hacia el juego rudo, donde la pelota se podía jugar y hasta llevar con la mano.
Todas estas formas primarias experimentaron un auge cuando en los círculos educacionales se dejó de considerar el fútbol como un simple medio de desahogo de la juventud y se lo comenzó a reconocer como medio educacional. Primero sirvió para distraer a sus participantes de otros pasatiempos poco deseables, tales como la bebida y los juegos de azar, pero luego se introdujo un modo de ver que llevó a una especie de "culto de juego" en los "public schools". En el fútbol, como juego de equipo, se descubrió un excelente medio de fomentar la lealtad, la facultad de sacrificio, la colaboración mutua y la subordinación a la idea de equipo. El deporte comenzó a figurar en los horarios y la participación en el fútbol se hizo obligatoria. Una contribución esencial al respecto provino de parte del Dr. Thomas Arnols, director del colegio de Rugby.
Las primeras reglas - divergen el fútbol y el rugby: En 1846, se fijaron en Rugby las primeras reglas de fútbol con carácter obligatorio. Sin embargo, el juego se mantuvo rudo: por ejemplo, estaba permitido patear la pierna de adversario debajo de la rodilla, pero no estaba permitido sujetar al adversario y patearlo al mismo tiempo. También estaba permitido jugar con la mano y, desde que en 1823, para sorpresa de su equipo y de los adversarios, William Webb Ellis corrió con la pelota debajo del brazo, se permitió llevar también la pelota con la mano. Muchos otros colegios adoptaron las reglas elaboradas en Rugby, otros se opusieron a este tipo de fútbol, por ejemplo, Eton, Harrow y Winchester, donde no se permitía llevar la pelota con la mano y donde figuraba en primer lugar el dominio de la pelota con el pie. También Charterhouse y Westminster apoyaron el juego sin las manos, pero no se aislaron como algunos colegios, sino que fueron los puntos de partida para la difusión de su propia versión del juego.
En 1863, el desarrollo se fue acercando a una decisión. En la Universidad de Cambridge, donde en 1848, en el circulo de antiguos estudiantes de diferentes colegios, se había intentado unificar la gran variedad de versiones en un denominador común, se trató nuevamente de hallar una base común y fijar reglas aceptables para todos. La mayoría se pronunció contra los métodos rudos, tales como hacer zancadillas, patear la canilla del contrario, etc., y también contra el juego con la mano. La fracción de Rugby se retiró después de estos resultados. Ellos hubieran prescindido de patear la pierna del adversario - cosa que se suprimió más adelante de las reglas del rugby -, pero no querían prescindir del juego con la mano y de llevar la pelota debajo del brazo.
La reunión de Cambridge fue un intento de introducir Orden en el entrevero de las reglas. Pero e impulso decisivo lo dio una serie de encuentros que tuvieron lugar en los últimos meses del mismo ano 1863 en Londres. Once clubes y colegios londinenses, interesados en darle una base correcta a sus partidos por intermedio de un reglamento válido para todos, enviaron a sus representantes el 26 de octubre de 1863 - el cumpleaños de la Football Association - a la "Freemasons Tavern". Los eternos puntos de discordia - patear la canilla, hacer la zancadilla, llevar la pelota con la mano - fueron discutidos en detalle en esta reunión y en otras similares. Finalmente, en la última reunión del 8 de diciembre, los férreos defensores del rugby, que estaban de todas maneras en la minoría, se retiraron definitivamente. No querían participar en un juego donde no estaba permitido hacer la zancadilla o patear las canillas de los adversarios o llevar la pelota con la mano. En este punto divergían definitivamente las opiniones. El 8 de diciembre de 1863 fue el día en que el fútbol se separó del rugby. Esta separación fue más evidente seis años más tarde, cuando en las reglas de fútbol se prohibió en general el juego con la mano (no sólo llevar la pelota con la mano).
Ocho años después de la fundación, en 1871, la Asociación Inglesa de Fútbol contaba ya con 50 clubes. En ese año se celebra la primera competición organizada de fútbol del mundo: la Copa Inglesa, la cual nació 17 años antes que el campeonato de liga.
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