
Por un “Algo” que Frene
la Guerra
Recemos todos sin
importar credos y creencias

El
Vaticano,
conjuntamente con la Cruz
Roja Internacional, serían las dos únicas instituciones que han
recibido orden de permanecer en Irak. Loas a ellos, recemos por ellos, cada uno
en nuestra creencia, ellos están luchando por todos nosotros.
Faltan
ya pocas horas para que se cumpla la invasión, en nombre Dios y de la
democracia. Ya en ese sentido se ha expedido la Santa Sede al decir
"Quien decide que están agotados todos los medios pacíficos
que el derecho internacional pone a disposición, se asume una grave
responsabilidad frente a Dios, frente a su conciencia y frente a la
historia".
Declaración del director de la oficina de prensa
de la santa sede, Joaquín Navarro-Valls
18 de marzo de 2003
Entrando en mayores precisiones el director general de la
Radio Vaticana, Pasquale Borgomeo, expresó:
”quienes decidan ir a la guerra contra Irak que "eviten
atribuirse una misión salvadora y no pretendan actuar en nuestro nombre”, no en
nombre de los valores de la civilización Occidental y sobre todo no en el santo
nombre de Dios".
Desafortunadamente, Naciones Unidas perdió su oportunidad histórica al no
impedir la guerra. Lamentablemente perdieron de vista colectivamente el
principio universal de las instituciones del hombre que dicen:
Nos somos más que Vos
En
esa tesitura hubiera sido mundialmente esperado el no abandonar Irak, ni
siquiera permitir el retiro de sus funcionarios ni de sus delegaciones.
La Esperanza
La única esperanza que
nos queda a todos es que algo ocurra y que todos recemos por que ese algo
ocurra. ¿Podría ser ese algo la
presencia del Santo Padre en Irak?. Por varios conductos sabemos que en el Vaticano
está pensando en esa alternativa. Jesús seguramente lo hubiera hecho.