| Regístrate
Sabado 11 de febrero del 2012 Contáctenos | Webmaster
Google
Foros
    

Investigaciones Especiales
Nota Editorial
Consideramos a la Medicina una parte sustancial de nuestra vida doméstica y laboral por ende, necesitamos saber como funcionan los sistemas que brindan un servicio que sirve al Usuario de salud. La comparación de los mismos nos dará una pauta de hacia adonde debemos apuntar, sin desmerecer uno ni pontificar el otro. Si Ud desea enviarnos sus cometarios y/o sugerencias al respecto contáctese con la Redacción Medicina Aunmás

Index Investigaciones Especiales
Sistema Salud Español
Sistema Salud USA
Descentralización en Latinoamérica


Investigación sobre sistemas de Salud


La Descentralización de los Sistemas de Salud en Latinoamérica: Un Análisis Comparativo de Chile, Colombia y Bolivia

BOLIVIA
La descentralización de la salud en Bolivia, se inició con la Ley de Participación Popular (1994), que devolvió el control sobre los presupuestos de “inversión y suministro” para el desarrollo municipal a las municipalidades, al mismo tiempo que conservaba el control sobre el personal y las remuneraciones en las direcciones locales del Ministerio de Salud. Esta ley, de hecho, creó más de tres cuartos de las 311 municipalidades y las primeras elecciones fueron celebradas en 1995.

La ley también creó las Organizaciones Territoriales de Base (OTB), las que incluían a ONGs indígenas y campesinas, organizaciones vecinales, y otras organizaciones. Las OTBs fueron diseñadas para permitir la participación de la gente común en el gobierno local a través de Comités de Inspección. Para la coordinación entre municipalidades, las OTBs y los profesionales de salud local, se dio forma a una nueva organización, la Dirección Local de Salud (DILOS), la que incluyó al oficial de salud local y a concejales y la OTB.

En un principio, fueron las municipalidades las encargadas de asignar latransferencia intergubernamental (llamada “co-participación”) hacia una lista seleccionada de actividades en el sector social, sin restricciones en la cantidad asignable a cada una de ellas.

Estas debían coordinar los diversos planes con las autoridades regionales de los ministerios centrales, pero estas autoridades tenían un escaso control sobre las asignaciones finales.

En 1996, después de hacerse evidente que muchas municipalidades no asignabanninguno de los recursos a la salud, una ley de seguro materno-infantil específicamente afectó a un 3% de los fondos de “co-participación” para financiar las provisiones y elequipamiento para un paquete básico de beneficios para madres y niños. El paquete de beneficios debía ser entregado gratis, lo que fue una importante restricción, dado que incluso antes de la descentralización, las instalaciones médicas (hospitales, centros de atención primaria, etc.) tenían la facultad de determinar y retener sus propias tarifas.

En general, la inversión social como porcentaje del PIB se ha más que duplicado entre 1993 y 1995, aumentando desde un 1,71% hasta un 3,61%. Además, el nivel gubernamental para la toma de decisiones de gasto ha variado considerablemente.

En 1993, los gobiernos municipales controlaban solo el 15% de la inversión social en Bolivia. En 1996, esta proporción había aumentado a más de un 40%, incluyendo sobre un 60% de todo la inversión en infraestructura en salud, educación y sanitizaciónbásica, mientras que el aporte gubernamental en inversión social disminuyó a un 11% (Gray Molina 1996). Finalmente, las prioridades de inversión de los diferentes tipos de municipalidades también variaron considerablemente. Por ejemplo, con respecto a la salud, las ciudades capitales invirtieron US$0.73 per cápita mientras que otras municipalidades invirtieron US$1.70, casi dos veces y media más (ibídem).





Copyright © 2008 AúnMás! Inc. All rights reserved.    AunMas Team Design