VACUNAS
VACUNA ANTIHEPATITIS A
La prevención antes de la aparición de la vacuna consistía en medidas higiénicas e inmunización pasiva con Inmunoglobulina para los contactos. Ésta brinda protección por corto tiempo, en cambio la vacuna provee inmunidad prolongada.
En 1976 fue aislada en Australia, una cepa del virus de hepatitis A, que condujo a la vacuna. En 1988, comenzaron los ensayos clínicos y su uso formal, se inició en 1991.
Es una vacuna que contiene virus inactivados. Tiene un grado de antigenicidad cercano al 100%, inmunidad duradera y eficacia protectora. La seroconversión en la primera dosis es del 95% y cercano al 100% en la segunda. Los anticuerpos son 200 veces mayores a los conseguidos con Inmunoglobulinas. Estos niveles darían una protección de unos 20 años.
Grupos de riesgo
Viajeros a países de media o alta endemicidad (turistas, empresarios, militares, etc.).
Contacto actual o reciente con individuos infectados.
Potenciales contactos: equipo de salud (especialmente aquéllos en contacto con sangre: personal de laboratorios, diálisis, etc.) o personas al cuidado de enfermos o niños: escuelas, guarderías, etc. Comunidades cerradas, especialmente las de cuidado diurno; fuerzas armadas y de seguridad.
Trabajadores de higiene sanitaria.
Homosexuales.
Drogadictos.
Las personas que potencialmente pueden cumplir el papel de transmisores de la enfermedad, como por ejemplo los manipuladores de alimentos.
Población en general, con fines preventivos.
Tipos
Difieren según las marcas, aunque las indicaciones son bastante similares. Los esquemas de vacunación pueden variar de acuerdo al laboratorio productor. Se indican a partir de los 12 meses de edad.
Vacuna adsorbida en hidróxido de aluminio:
De 1 a 17 años: 2 dosis de 720 UE (Unidades Elisa).
De 18 años en adelante: 2 dosis de 1440 UE. Pueden utilizarse 3 dosis de 720 UE (las dos primeras con un intervalo de 1 mes y la tercera de 6 meses). Algunos autores refieren que en este caso debiera realizarse un testeo de anticuerpos a posteriori.
Vacuna virosómica:
Dos dosis separadas por 6 a 12 meses. Se puede aplicar a partir del año de edad.
Estas vacunas no son de indicación masiva y deben ser sopesadas de acuerdo a la situación epidemiológica de cada lugar. Su utilización para la prevención ante riesgos de brote, es de mucha utilidad.
La inmunidad conferida se estima en 10 años o más.
Prevención en contactos: la Inmunoglobulina standard es 85% efectiva si se administra en forma intramuscular antes o hasta 14 días después del contacto con un infectado con HA, siempre acompañado de vacuna.
Aplicación
La vacuna no crea problemas en individuos que hubieran padecido la enfermedad. Puede ser administrada simultáneamente con otras vacunas. También puede serlo con antihepatitis B.
Se aplica intramuscular en la región deltoidea, a partir del año de edad. No se aconseja el intercambio de marcas.
Efectos colaterales
Son leves y tienden a disminuir en las dosis siguientes. Las locales son las habituales para todas las vacunas; las generales (en bajo porcentaje) son cefaleas (las más frecuentes), hipertermia, náuseas, malestar, etc.
Contraindicaciones
En personas con antecedentes de hipersensibilidad a alguno de los componentes de la vacuna.
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