Explosión Social en Argentina - Parte 1

Juan Chamero, Editor Jefe de aunmas.com, 23 Dic 2001-12-22

Fuentes: la BBC de Londres, El País de España, Ministerio de Economía de Argentina, diario El Clarín y diario La Nación de Argentina, Fondo Monetario Internacional

 

 

 

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Nota de la Redacción:

 

Al escribir éste primer parte de nuestra sección dedicada a las explosiones sociales en Latinoamérica, “se me escapa un lagrimón”. Ha ocurrido lo inimaginable, lo que prácticamente nunca podría ocurrir: que los argentinos lleguen al extremo de asaltar los súper mercados e incluso a pequeños comerciantes, para comer. Una nación increíblemente rica, bendecida por sus recursos naturales, crisol de razas que ha logrado conformar un pueblo culto y sensible, con una calidad de vida ubicaba entre las naciones más avanzadas del mundo, se ve hoy ante la pobreza y prácticamente en situación de cesación de pagos. Lloremos por nuestra querida hermana y hagamos votos para que como el Ave Fénix resurja muy pronto victoriosa de sus inmerecidas cenizas. ¡Gloria al gran pueblo hermano de Argentina!.

 

Argentina ejemplo de explosión social moderna

El Increíble caso de la pobreza en Argentina

¿Ecuaciones Imposibles o Cinismo?

Evolución de la deuda externa Argentina

Los muertos y heridos

 

 

 

Argentina ejemplo de explosión social moderna

 

Las explosiones sociales actuales nada tienen que ver con izquierdas y derechas, al menos como movimientos políticos tradicionales. Por ejemplo, las explosiones populares recientes en Perú y en Argentina, no son explosiones políticas aunque sus indudablemente sus efectos van a condicionar la política futura.

 

La gente explota en Argentina porque a los argentinos les resulta inexplicable morirse de hambre, en uno de las cuencas alimentarías más ricas y grandes del mundo. La gente que asaltó los súper mercados para llevarse alimentos representaba todo el mosaico social de Argentina. Con una desocupación real entre desocupados plenos y subocupados, con sueldos promedio inferior a los 500 dólares mensuales pero en un país de economía dolarizada y donde el costo de vida es similar al de Estados Unidos, el obrero, el empleado de camisa y corbata, el profesional, el ama de casa, el estudiante, se están lisa y llanamente muriendo de hambre, en el país de las “carnes rojas”, del trigo, del maíz y de la soja, de la miel y de los productos lácteos.

 

En la explosión participó básicamente gente pobre y gente empobrecida. Los primeros con hambre física y los segundos con hambre de justicia. Con una ceguera inconcebible el gobierno renunciante de De la Rúa y del ministro de economía Domingo Caballo procedió a hacer añicos la credibilidad en las instituciones al congelar los depósitos de la gente en los bancos, en cuentas corrientes y en cuentas de ahorro y lo remata cancelando obligaciones de la deuda externa con fondos de los pensionados, ya de por sí míseros. A todo esto ya la gente estaba irritada ante las inconcebibles declaraciones de ambos gobernantes para supuestamente “quedar bien” ante los acreedores y el Fondo Monetario Internacional diciendo que lo que ocurría era que los argentinos gastaban poco porque se habían hecho temerosos y extremadamente cuidadosos de sus reservas.

 

Toda persona con algo más que aire en la cabeza debe preguntarse qué puede estar pasando en el mundo, desde los ciudadanos de países tradicionalmente pobres a países que fueron modelos de riquezas emergentes como Argentina. Los economistas y los estudiosos han acuñado los neologismos “neocapitalismo” y “capitalismo salvaje” para señalar las causas de éstas aberraciones económicas. Yo diría que se debe a formas enfermizas, cancerosas del sistema capitalista. Hasta hace una década, esas formas ya existían pero aún había trabajo en los países pobres eufemísticamente llamados “en vías de desarrollo”. A lo largo de ésta última década dos factores dominan y condicionan la economía: la alta tecnología y la enorme concentración de los capitales.

 

Las pocas personas y corporaciones que logren administrar esos dos factores van a dominar al mundo, hasta que la gente explote e imponga su derecho a vivir, lo cual traerá nueva reglas de juego entre los factores capital y trabajo. Hoy esos dos factores, subordinados al mero crecimiento del capital generan procesos productivos obsoletos y a la larga desocupación masiva con su inevitable correlato de miseria, hambre y explosión social. La tecnología no está al servicio del “Bien Común” sino al servicio de un irresponsable y absurdo crecimiento del factor capital que puede devenir el un genocidio masivo “a fuego lento”. La gente es la que produce el capital y el capital es una consecuencia de la actividad de la gente. Sin gente o sin actividad de la gente el capital deja de tener sentido, es una ilusión que para nada sirve.

 

Los gobernantes de los países de alta dependencia e insensibles a las necesidades de sus pueblos poco pueden hacer para durar un poco más, salvo mentir. Respetando las reglas de juego del sistema financiero dominante poco y nada pueden hacer en beneficio de sus pueblos. Se necesitan nuevas reglas de juego entre economía y sociedad, reglas que deberían surgir, no obstante, por la vía democrática, en forma pacífica, antes que las masas se obnubilen. Después de la explosión puede seguir el caos.

 

 

El Increíble caso de la pobreza en Argentina

 

La pobreza en Argentina es un enigma para mucha gente, y en particular para los estudiosos de la economía. Un ejemplo del estupor que causa la realidad de la pobreza en Argentina, con casi la mitad de su población por debajo del nivel de pobreza y con una tasa de desempleo que supera el 20%, cuando en todo el mundo el 8% es señal roja, lo brinda el siguiente artículo sobre Preguntas y Respuestas inducidas por la Crisis Argentina elaborado por la BBC de Londres, Sección Noticias, difundido horas antes de producirse las revueltas callejeras en Argentina.

 

 

Preguntas y Respuestas inducidas por la Crisis Argentina

Fuente: BBC de Londres

 

La BBC de Londres publica un FAQ, una serie de Preguntas con sus respuestas frecuentes o lógicas. Dice al artículo:

 

El mundo está perplejo por el caso Argentino, que a mediados de la década anterior era considerado un milagro económico y hoy después de casi cuatro años de estancamiento se ha convertido en una de las economías menos confiables del mundo para los inversionistas.

¿Fue Argentina alguna vez una potencia económica?

Si lo fue. En la década de los 30 Argentina llegó a tener un ingreso per cápita similar al de Francia, fundamentado básicamente una política de exportaciones cárneas. A partir de la década siguiente, el país comienza a desaparecer de la escena internacional, debilitado en primer lugar por su aislacionismo y luego por sus conflictos internos y gobiernos “de facto”.  Argentina llegó a tener una inflación del 200% mensual a fines de la década del 80, similar al fenómeno de la hiperinflación alemana: los precios cambiaban en cuestión de horas y hasta de minutos.

¿Cómo escapó a la crisis?

Para la BBC fue el resultado del gobierno de Carlos Menem, quien a partir del año 1989 liberalizó el comercio, privatizó las empresas estatales y suprimió burocracia para facilitar el crecimiento industrial. El programa falló inicialmente, por los excesivos déficit estatales. No obstante, gracias a la dolarización de la economía propuesta por el ministro de economía Domingo Cavallo y aceptada como estrategia económica nacional por Menem, restableció la confianza internacional en la Argentina. La movida, según la misma fuente, fortaleció la estabilidad en los precios y tasas financieras. Estas condiciones son las que produjeron, durante los años 1991-1994 un crecimiento sostenido del 7,7% anual.

Nota del Editor: Esto es terrible. Desgraciadamente los analistas económicos funcionan sobre la base de las presiones dictadas por los inversores y los acreedores. Si los inversores y los acreedores se manifiestan confiados por apariencias externas, por el “look and feel” o apariencia de la economía, los analistas no investigan más. 

El hecho de que Argentina creciera en ese período fue solo el resultado de las ventas de un patrimonio necesario que llevó décadas construir. La burocracia jamás fue eliminada sino todo lo contrario, creció y creció además la corrupción. Los créditos recibidos, así como las inversiones llegadas desde el exterior, no fueron empleadas para la industrialización sino para reemplazar servicios estatales por servicios privados tanto o más ineficientes que los estatales.  El gobierno de Menem continuo la obra depredadora de la industria nacional comenzada por el ex ministro de economía y hombre de consulta de los gobiernos militares Martínez de Hoz.  Justamente, si se hubiera detenido la corrupción y se hubiera comenzado una reconversión industrial la realidad de hoy sería otra.

Ver más abajo el estudio de la Deuda Externa. Ver al artículo Un quiebre olvidado, la política económica de Martínez de Hoz, un ensayo académico de Alberto E.G. Muller, publicado por la Asociación Argentina de Economía Política. .

¿Porqué todo fue erróneo?

Al llevar a ultranza la paridad del peso al dólar, los argentinos adoptaron una moneda cuyo intercambio tenía poco que ver con sus condiciones económicas reales.  La medida probó ser buena para contener la hiperinflación, pero al lograrse la estabilidad, la inflexibilidad de la política monetaria para dar respuestas a la cambiante realidad del comercio internacional (por ejemplo a las necesidades de exportar dentro del Mercosur), probó ser más una carga que un beneficio.

Argentina no aprendió las lecciones que estaban brindando al mundo USA y el Reino Unido al rebajar las tasas de interés. Buenos Aires siguió bailando al compás de la música “disco” cuando lo más apropiado hubiera sido bailar al chompas del tango. Y mientras Argentina fue capaz de salvarse del efecto domino del colapso mejicano de 1995, la llamada crisis asiática que comenzó dos años después, la golpeó duramente.

Cuando el real de Brasil se cayó en 1999, el peso fue incapaz de seguirlo, dejando a las exportaciones argentinas fuera de la competencia con respecto a sus vecinos. Finalmente, la declinación de los precios agropecuarios y la desaceleración de la economía global de los meses recientes empeoró una situación ya de por si crítica. La caída de las exportaciones redujeron la capacidad del país para colectar divisas mientras que se hizo evidente una desindustrialización con una desocupación real del orden del 30% restando recursos internos para solventar el presupuesto.

Nota del Editor: Parece que el artículo no tuvo en cuenta que la dolarización fue aconsejada y aplaudida por los cenáculos económicos y políticos de USA y del Reino Unido. Además, jamás pueden extrapolarse los efectos de cambios en las tasas de interés de un país como USA a uno como Argentina.  Lo que no dice al analista es que si los argentinos empezaban a bailar el tango cuando el poder financiero internacional consideraba que para defender sus intereses los argentinos debían seguir bailando  música disco lo más probable hubiera sido que las presiones internacionales hubieran llevado a Argentina a un escenario de embargo prematuro.

¿Y qué va a suceder ahora?

Mientras el gobierno comenzó a tomar medidas alocadas tales como desviar los pagos de pensiones a cubrir pagos de la deuda externa, los economistas consideran que Argentina tiene dos opciones, las dos d, para recuperar la estabilidad

Nota del Editor: Parece que todavía no se han dado cuenta de que la Argentina está en un estado terminal. También parece ignorarlo el gobierno de Estados Unidos, cuando su presidente George W, Bush dice que espera que el Nuevo gobierno comience a pagar lo que debe a sus acreedores.

La primera d: devaluación. Liberar definitivamente al peso del dólar y permitirle caer hasta llegar al valor que refleje las verdaderas condiciones económicas de Argentina. En esa opción, las firmas argentinas deberían ser capaces de competir, por ejemplo, con Brasil.  Sin embargo, con una deuda dominada por el dólar, las empresas que ganen pesos devaluados van a encontrar que los préstamos en bonos van a ser muy difíciles de amortizar. De darse esto, los pagos no podrían efectivizarse, los bancos entrarían en colapso y los inversores perderían la confianza. Al respecto, los voceros del gobierno han descartado la devaluación por considerarla un “suicidio colectivo”.

¿Cuál es entonces la alternativa?

La Segunda d: dolarización. El peso en absoluta paridad frente al dólar.

La ventaja sería que se reestablecería parte de fe en la economía Argentina y al no existir el peso, podría crecer la esperanza de dinero fresco de inversión.  Sin embargo, esa política dejaría al país con una tasa irreal y ello exacerbaría la contracción económica que ¡ya está en el orden del 10% anual!.

El Profesor Steve Hanke, que ha sido asesor del gobierno argentino y un decidido abogado de la dolarización dijo:

"La única razón por la cual la Argentina tiene aún su cabeza fuera del agua es que tiene una paridad confiable, Desafortunadamente, Domingo Cavallo – el padre del sistema de la convertibilidad - lo ha distorsionado.

” Creo que deberían eliminar el peso y dolarizarse, como único camino para poner en cuarentena sus efectos contagiosos”. Sin embargo, el economista Roger Roger Nightingale, radicado en Londres, le dijo a la BBC: "Si ellos quieren fijar el peso, tendrían que liberar el mercado laboral, lo que no van a hacer y por lo tanto el desastre es inevitable."

Nota del Editor: Sí, liberarlo de manera tal que pueda empezarse el juego libre de la demanda y de la oferta de trabajo con “los que queden vivos”. Estas reflexiones son tecnicismo realmente perversos.

¿Y qué hacer?

Otros economistas han propuesto una solución híbrida: devaluar el peso para luego dolarizar a un valor más bajo, en un esfuerzo para evitar los perniciosos efectos de una devaluación pura o de las opciones de una dolarización.

De todas formas, una tercera opción d, de cesación de pagos (por d de “default” en Inglés) parecería inevitable cuando el gobierno consuma todas las fuentes de efectivo para el cumplimiento de sus obligaciones. Por lo tanto, no existe estrategia que permita el milagro que le permitió a la Argentina renacer económicamente hace una década.

Nota del Editor : Ver más abajo en el análisis de la Deuda Externa que realmente nunca existió tal milagro

 

 

¿Ecuaciones Imposibles o Cinismo?

 

Ante la crisis que hoy vive Argentina, un país que ha intentado lo imposible para “honrar la deuda” como se dice en los foros anglosajones y que a costa de la hambruna de su sufrido pueblo ha intentado seguir las imposibles recetas del Fondo Monetario Internacional, vemos hoy que esa institución rechaza responsabilidades......

 

Declara textualmente a través de su vocero Thomas Dawson, director de relaciones externas de la institución: “El programa económico argentino fue diseñado por el Gobierno de Argentina y el objetivo de acabar con el déficit fiscal fue aprobado por el Congreso de Argentina”.

Por su parte el gobierno de Bush, que pese a las “relaciones carnales” establecidas entre los anteriores gobiernos de Cinton y de Menem, respectivamente, se ha negado en forma reiterada y constante a refinanciar la deuda externa de Argentina y ahora declara que “se siente preocupado por la situación y desea que Argentina siga trabajando con el FMI para recuperar un crecimiento económico sostenible”. .

Por su parte, Anne Krueger, subdirectora de la institución multilateral, insistió en que sólo una devaluación del peso y un “ajuste durísimo podrían evitar el colapso de la tercera economía latinoamericana”.

Nota del Editor: Deberíamos preguntarnos todos los latinoamericanos, poniendo nuestras barbas en remojo pues ésta crisis nos puede alcanzar a todos, qué significa técnicamente un ajuste durísimo, ¿la muerte por hambre?.

 

 

 

Evolución de la deuda externa Argentina

Fuentes: El País de España, La Nación, de Argentina, Ministerio de Economía de Argentina

 

El diario El País de España realiza un interesante estudio de la Deuda Pública de Argentina pero recién a partir del año 1991, cuando ya había entrado en un proceso muy difícil de controlar. El gobierno de Menem procede a perdurar “vendiendo hasta las joyas de la abuela”’, dolarizando la economía y ajustándose a las recomendaciones del Fondo Monetario Internacional pero sin producir modificaciones estructurales del aparato productivo nacional tratando de amoldarlo a las nuevas reglas de juego de la naciente Globalidad. No obstante, el país da la sensación de que marcha bien y es elegido como ejemplo de lo que pueden hacer las economías emergentes. No obstante, el mal avanzaba inexorable “por dentro”.

 

Puede apreciarse, que pese a la venta o en términos menos duros, desafectación del patrimonio económico nacional, el país no le puede ganar la carrera a los intereses.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Sin embargo hay que ser ecuánimes. En el estudio realizado basándose en los datos del Ministerio de Economía de Argentina, Jaime Poniachik, publica en el diario La Nación de Argentina, con fecha 6-5-2001 un estudio histórico denominado “Cómo Empezó la Deuda Externa”, del cual extrajimos el siguiente cuadro sinóptico.

 

 

En filas: Año, Presidente De La Nación, Partido De Gobierno, Monto Deuda Externa (Millones Dólares), % Aumento de La deuda en el Periodo De Gobierno

 

1966

1967

1968

1969

1970

1971

1972

1973

1974

Onganía

 

 

 

Levinsgton

Lanusse

 

Cámpora

Martínez de Perón

MILITAR

 

 

 

 

 

 

Peronismo

Peronismo

de ipso

 

 

 

 

 

 

Democracia

 

3.276

3.240

3.395

3.970

4.765

4.800

4.800

4.890

5.000

+ 46%

 

 

 

 

 

 

+62%

 

 

 

1975

1976

1977

1978

1979

1980

1981

1982

1983

1984

1985

1986

1987

 

Videla

 

 

 

 

Galtieri

 

Bignone

Alfonsín

 

 

 

 

Militar

 

 

 

 

 

 

 

UCR

 

 

 

 

De facto

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

7.800

9,700

11.700

13.600

19.00

27.200

35.700

43.600

45.100

46.200

49.300

52.500

58.500

 

+364%

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

1988

1989

1990

1991

1992

1993

1994

1995

1996

1997

1998

1999

2000

 

Menem

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

De La Rúa

 

Peronista

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Alianza

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

58.700

65.300

62.200

61.334

62,586

72.209

85.656

98.547

109.756

124.832

140.884

146.219

147.667

 

+123%

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

+9%

 

Hitos

 

·         1978: Gobierno de Videla: El mundo vive en la era de los petrodólares, los bancos internacionales ofrecen créditos fáciles a tasas bajas. Comienza el gran endeudamiento del Estado argentino. A partir de 1980 se produce un viraje en la economía mundial. El crédito se vuelve escaso y caro. Pero nuestro país no parece estar a tiempo de virar: sigue aumentando su deuda, urgido por desequilibrios fiscales y comerciales. A fin de 1983 cada habitante debía al exterior U$S 1.500.

 

 

·         1992: Gobierno de Menem: En 1992, el ministro Cavallo renegocia la deuda externa y logra ciertas postergaciones de las fechas de pagos y algunas deducciones de montos. Sin embargo, el endeudamiento sigue aumentando en forma galopante, engulléndose de paso lo que se pudo haber obtenido por las privatizaciones de empresas del Estado.

 

 

·         2000: Gobierno de De la Rúa: A fin del 2000 cada habitante debe al exterior U$S 3.800.

     

 

Notas

 

·         A fines de 1975 cada habitante de la Argentina debía al exterior U$S 320

 

·         A partir de 1976: las empresas privadas son alentadas a tomar créditos internacionales.

 

·         En 1980: se inicia el fenómeno de convertir deuda internacional de empresas privadas en deuda del Estado.

 

·         A principios de 1976, cada habitante de Argentina debía al exterior U$S 320; a fines de 1983, cuando los militares se fueron cada habitante pasó a deber U$S 1.500 (en otros términos: la deuda trepó de 8 mil a 45 mil millones. ¿En qué se fue el dinero?: 1) compra de armas (y pagar comisiones por la compra), según estimaciones del Banco Mundial, se emplearon 10.000 millones; 2) cubrir deudas de empresas privadas, esta conversión es inaugurada por el ministro Sigaut y seguida por los sucesivos ministros como Jorge Whebe, así como los directivos del Banco Central, incluyendo a Domingo Felipe Cavallo.    

 

·         En cubrir las deudas de varias poderosas empresas privadas se nos fueron 5.000 millones. Esas empresas habían tomado préstamos en el exterior y por imprevisión se encontraron de pronto en situación delicada. El Estado salió al rescate. Entre las empresas aludidas se contaban: Celulosa Argentina (1.500 millones), Cogasco (1.350), Autopistas Urbanas.

 

·         (950), Pérez Companc (910), Acíndar (650), Bridas ( 600), Banco de Italia (550), Alpargatas (470), Techint (350 millones).

 

 

Nota del Editor: Se aprecia que el escape del sistema económico, asumiendo montos de créditos para los que el país no estaba preparado, se produce durante el gobierno de Videla y el ejecutor fue su Ministro de Economía Martínez de Hoz, influyente figura de esa época y abanderado de los intereses de la vieja oligarquía Argentina. Como dice el informe, la deuda trepó de 8 mil a 45 mil millones, empleados para fines ajenos al bien común de Argentina: armas, comisiones excesivas, comisiones ocultas y “bajo la mesa”, cobertura y cancelación de deudas de empresas privadas al margen de la ley, etc.

 

A partir de allí, imperó una corrupción creciente y subordinación a los dictados de los acreedores, un portarse bien internacional como requisito básico de los políticos que aspiraban a mantenerse en el poder.

 

 

Los muertos y heridos

 

Llama poderosamente la atención la escasa cobertura que le han dado los medios periodísticos a las víctimas de las protestas callejeras. Las estimaciones son hasta el momento de 27 muertos y más de 400 heridos. La única reacción oficial ha sido la del Poder Judicial en el que dos fiscales denuncian al ex presidente De la Rúa y a varios funcionarios, entre ellos el ex ministro del Interior Ramón Mestre y el ex Secretario de Seguridad Enrique Mathov por su responsabilidad  en los hechos y pidiendo se les prohíba salir del país por esa circunstancia. El Jefe de la Policía Federal Raúl Santos ha pedido públicamente disculpas en nombre de su cuerpo pero el mal ya está hecho. Las víctimas mortales fallecieron a causa de una represión brutal con golpes, inhalación de gases lacrimógenos y disparos con balas de goma. Las muertes fueron por disparos de armas de fuego, aplastamiento, asfixia y muerte cerebral por golpes en la cabeza.

La violencia ha sido de tal magnitud, que Buenos Aires, una ciudad tradicionalmente limpia y pulcra parece un campo de batalla, en parte como consecuencia de la huelga general que comprende a los servicios de limpieza y de recolección de residuos. Lo realmente grave ocurrió en algunas provincias, entre ellas la Provincia de Buenos Aires, la más poblada, donde hubo invasiones a casas privadas en el cordón del denominado Conurbano Bonaerense. Si continua la falta de trabajo y el hambre ese pudiese ser el próximo paso de la escalada de violencia.

 

El diario Clarín informa de 28 muertos. Cifra que podría ir aumentando ya que algunos heridos se encuentran en situación desesperada. Los muertos habrían sido 9 en el Conurbano bonaerense, 7 en la Capital, 6 en Rosario, 2 en Paraná, 1 en Santa Fe, 1 en Corrientes, 1 en Córdoba y 1 en Cipolletti. Seis de los siete muertos en la Capital lo han sido por heridas de bala.