Reportajes Directos de aunmas.com
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Argentina: Laboratorio Social
Informa: Claudia Cattivera

Informe 005: La Argentina injusta,
25 de Abril de 2002
El gran tema: La injusticia.
Reuniendo antecedentes
En los dos primero informes vimos de cómo nosotros y el mundo se sacudió con el “cacerolazo” del 19/20 de Diciembre. En el informe 001 hablamos de la ceguera de la clase política de Argentina. En el informe 002, nos fuimos adentrando respecto de los distintos sectores que surgen liderando la protesta social.
Pero claro en los dos sobrevuela el gran secreto de porqué nuestro país está como está: por la falta de Justicia.
Como introducción diremos que al reinstaurarse la democracia en el año 1983, el por entonces presidente electo Raúl Alfonsín ( UCR) nombra a los 5 miembros de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Al pasar la presidencia a manos de Carlos Menem (PJ), este considera que difícilmente podrá gobernar con una corte adicta al radicalismo.
Propone entonces y lo logra, el aumento de los miembros de la Corte que pasan de 5 a 9 logrando así lo que se denomina la “mayoría automática menemista” de 6 miembros .
A Alfonsín la historia le reconocerá el mérito de la transición entre la dictadura y la democracia logrando estabilizar el país en lo social y reconciliando a la población civil y militar tanto cuanto fue posible. Le reprochará sin embargo, el desastroso manejo económico.
A Menem en cambio, le reconocerá el intento de insertar a la Argentina en el mundo sacando al país de la Hiperinflación dejada por Alfonsín. Pero también le achacará la evaporación de la Justicia.
Lo que une a ambos además del famoso pacto de Olivos en donde se pusieron a resguardo los intereses partidarios del saliente y el entrante es el manejo político y la injerencia en el Poder Judicial por parte del Poder Ejecutivo que aún hoy parecieran conservar ambos.
La corrupción existe y existió desde que el mundo es mundo. Los políticos corruptos, también pero ¿cuál es el resguardo que tiene una sociedad ante la corrupción? La Justicia.
La Falta de seguridad jurídica hoy
Mucho se habla de los porcentajes de corrupción que una Nación tolera y en América Latina por los resultados que vemos, los limites se han ido de madre hace décadas.
En los primeros días de Marzo de este año el presidente Duhalde instruyo al Poder Legislativo a través de la Comisión de Juicio político de las Cámaras de Diputados y Senadores para que se impulse el Juicio Político a los miembros de la Corte y la misma le respondió con la declaración de inconstitucionalidad del decreto que ella mismo valido por acción u omisión en diciembre, respecto de la incautación de depósitos de los ahorristas.
Se desdijo a si misma con tan poco honor que cuesta creer que sean quienes decidan sobre la seguridad jurídica de la Nación .
Ahora bien, esta “Corte de los Milagros” como la llaman ha logrado lo que pocos en la sociedad argentina: la unión de pensamiento de todos los sectores acusándola socialmente de vergonzosa y corrupta . Y tras la corte y por propio merito, todo el sistema judicial está en tela de juicio. Seguramente hay jueces honestos, pero la realidad es que no se hacen notar. O lo disimulan bien.
Tal es el descreimiento en la dirigencia política que muchos señalan que no tienen los Diputados y Senadores valor moral para juzgar a nadie. Los constitucionalistas señalan que no puede juzgarse a la Corte como cuerpo en general , pero si a los miembros en particular. Y mientras debaten todos eternamente, los ciudadanos nos preguntamos si realmente no entienden el hastió de una sociedad que los mira sin poder creerlo.
Por supuesto que el actual presidente ahora mismo, ha mandado frenar el Juicio Político. Están en plena negociación ya que la seguridad jurídica del sistema financiero depende de cuanto avance la Corte o retroceda el Gobierno.
En un momento de Diciembre creímos muchos, que podríamos tener un proceso como el Mani Pulite italiano, con jueces envalentonados por el clamor popular de justicia y dispuestos a ser patriotas con coraje. Ya les diría, perdimos el tren del entusiasmo. Nos queda el de la esperanza, confiemos en no perder también este.
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